viernes, 24 de octubre de 2003

El Misterio del Trinidad

Resentimiento, felicidad y nerviosismo son las emociones encontradas que hay entre la gente de “El misterio del Trinidad”.

Resentimiento, porque se las hicieron de emoción varios años para que la cinta fuera filmada y luego guardada casi tres años.

Felicidad, porque es la representante mexicana para buscar un lugar en los premios Goya de España, además de que la cinta por fin se estrena comercialmente, en un país que a pesar de tener una escasa producción cinematográfica, se da el lujo de enlatar y sacar a escondidas sus películas. En este caso, “El misterio del Trinidad” llega a cartelera con el apoyo de una de las distribuidoras más grandes e importantes: Videocine.

Nerviosismo, porque depende de que le guste o no a la gente para que permanezca un rato en cartelera.

Su director, José Luis García Agraz, no espera recobrar los casi dos millones de dólares invertidos en la producción, pero sí ofrecer un rato entretenido con una historia que no está lejos de la realidad. "Creo que para mi película el salir con pocas copias es bueno, digamos que es una cinta que no es para jóvenes en el sentido estricto de negociantes, sino que es para cierto sector, yo nunca me imagino que a mis películas las vaya a ver mucha gente, sino que las hago por lo que quiero expresar sin detenerme a pensar si van a vender", comentó el realizador.

"El Misterio del Trinidad" narra la historia de un ingeniero que fallece obsesionado por encontrar un galeón español que se hundió en el siglo XVIII en aguas del Golfo de México.

Los problemas surgen cuando tras su muerte decide dejar su barco a Juan (Eduardo Palomo), un hijo nacido fruto de una relación extramatrimonial y de cuya existencia sus demás hijos ignoran.

Juan tendrá que enfrentarse al reto de tener que luchar contra los herederos naturales, que inician una impugnación del testamento mientras que decide utilizar este barco para encontrar el buque hundido por el que tanto luchó su padre y en el que dicen que se encuentra un fabuloso tesoro.

En la búsqueda del galeón, conocerá a Isabel (Rebecca Jones) su media hermana. En el viaje, ambos encontrarán un nuevo sentido a sus vidas.

Sin ser el hilo conductor de la historia, es precisamente la relación que se desarrolla entre los personajes de Rebecca Jones y Eduardo Palomo la que podría levantar cierta polémica entre los sectores más conservadores.

De hecho, tanto García Agraz como el guionista Carlos Cuarón están un tanto extrañados de que la cinta no haya sido censurada por Provida por la relación incestuosa que se desarrolla entre los medios hermanos, por lo que están pensando seriamente hacerle llegar una copia del guión a Serrano Limón para que les eche una manita en la promoción de la película.

Palomo abundó un poco sobre la relación incestuosa que lleva en la película con el personaje de Rebeca Jones. “Llama mucho la atención este asunto amoroso. Es una cosa que a la gente le escandaliza pero le encanta y lo agradecen. Los personajes simplemente descubren que la sangre se confunde con la carne. La sangre que ellos comparten de medios hermanos se confunde con la carne”.

Rebecca Jones no le da tanta importancia al asunto del incesto, pues simplemente fue parte del proceso de libertad, de evolución de su personaje. “Definitivamente el personaje de Isabel es el de una mujer muy insatisfecha. Toda su vida ha tenido las cosas a medias. Tiene un esposo que medio la quiere pero igual le da lo mismo tenerla a su lado, tiene ganas de tener hijos pero no puede, siempre intuyó el pasado turbio de su padre pues se olía que había otra relación aledaña a la familia, cosa que finalmente descubre cuando su padre muere.

Hay una serie de insatisfacciones y por su religión católica carga con muchas culpas.

La relación que surge con su medio hermano ocasiona una catarsis. Cuando los dos en la película se emborrachan, creo que es una especie de vómito de tantas cosas que vienen cargando. Esa relación sexual es un resbalón, no precisamente correcto. Pero no es condenable porque a través de eso es como ella se encuentra así misma y decide empezar una vida nueva” comentó la actriz.

Para Carlos Cuarón, más allá del incesto, mencionó que la película tiene una gran metáfora, pues "todos los personajes están a la deriva y gracias a que se hundió un barco en el siglo XVIII, un ser humano pudo perdonarse a sí mismo en el siglo XXI".

INTERMEDIO

Si las declaraciones de García Agraz y de Carlitos Cuarón se hubieran dado diez años atrás, seguramente los hubieran metido al bote y de paso hubieran quemado todas las copias de “El misterio del Trinidad”.

Todo inició cuando se les preguntó su sentir respecto a los años que pasaron para que el IMCINE financiara el proyecto, pasando por el retraso del estreno de la cinta y la cantidad limitada de copias (45) en cartelera, un ejemplo que demuestra la indiferencia de gobierno e iniciativa privada sobre el destino del cine mexicano.

Carlos Cuarón, no tuvo pelos en la lengua para dar su punto de vista. “En México la industria cinematográfica está entrampada desde hace muchos años. En este país la cultura ha sido secuestrada por la ignorancia desde hace tres años. Pero la culpa de que estemos en el hoyo viene de más atrás, es culpa del PRI. Y claro, Vicente Fox y Sari Bermúdez son dos ignorantes que no pueden sacarnos del hoyo, por más que estén cargados de buenas intenciones” apuntó el guionista.

Sobre el poco apoyo gubernamental al cine mexicano, Cuarón fue rotundo. ''Lo que no hay es voluntad política, y no la puede haber cuando tenemos a un Presidente que no le interesa el cine y un secretario de Gobernación con muy buenas intenciones, inteligente, pero lo único que hace son fiestecitas caras con lo que se podría haber hecho uno o dos cortometrajes. Señores políticos, vamos a hacer cine, dejen de tratarnos como pendejos".

Por su parte, José Luis García Agraz, señaló que “es urgente que cambien las reglas del juego” en lo referente a la manera en la que se distribuyen las ganancias generadas por una película mexicana, “pues los que se llevan la mayor parte del pastel son siempre los exhibidores”, en tanto que los productores, “los que arriesgaron su inversión, son los que ganan menos y siempre hasta el último. Los exhibidores, por decirlo así, son los ricos de la película”.

A pesar de todo, García Agraz metió la mano por los exhibidores “la culpa no la tienen directamente los exhibidores, pues esas condiciones y esos porcentajes los generó el propio gobierno desde la época en la que el Estado era dueño de todos los cines. Cuando se deshizo de ellos se quedaron los usos y costumbres y los nuevos exhibidores gozaron de tales ventajas”.

Respecto al retraso en la salida en cartelera de la película El misterio del Trinidad, el también director de “Salón México” y “Desiertos Mares” comentó que esto se debió a los fracasos en taquilla que se registraron con otras cintas mexicanas, además de que Hollywood lanzó varios estrenos fuertes seguidos con los que no tenían muchas posibilidades de competir.

García Agraz es de la idea de que el público que ve cine mexicano es casi siempre el mismo, “así que si al anterior estreno le fue mal es muy probable que al siguiente también le vaya mal, porque la gente suele asociarlo. Por el contrario, si le fue bien, ya les dejó un buen sabor de boca y quieren ver otra. Este es el caso de “Nicotina”, a la que le ha ido de maravilla y esperamos que nos ayude ese impulso. Pero estoy consciente de que una vez en la sala de cine la película se deberá defender por ella misma.”

Luego de que actores, director y guionista aprovecharan los reflectores de los medios, la hora de la verdad ha llegado. “El Trinidad” tiene ahora la difícil misión de evitar naufragar en el gusto de la gente.

Una cinta de búsquedas, encuentros y desencuentros en medio de la cálida costa jarocha.

Nuestra Opinión: @@

El Misterio del Trinidad
(México, 2003)
Director: José Luis García Agraz
Con: Eduardo Palomo, Rebecca Jones, Guillermo Gil, Alejandro Parodi, Juan Carlos Remolina y Carlos Aragón.
Duración: 90 minutos
Distribución en México: Videocine
Clasificación: @ Insoportable, @@ Regular, @@@ Buena, @@@@ Obra Maestra