jueves, 16 de octubre de 2003

Identidad

Hay películas cuyas tramas siempre van a resultar más interesantes que sus desenlaces.

“Identity” pertenece a esa clase de películas.

Tan sutil es la construcción del enigma y la narración que lo expone que su resolución no podía menos que tener algo de traición.

Pero antes del final están el medio y el principio y es en ese terreno de exposición y desarrollo de las situaciones donde “Identidad” se muestra como un magnífico producto de cine de suspenso.

Mientras no necesita explicar nada para funcionar, avanza y retrocede en el tiempo con un ritmo en el que la acción se mezcla a la reflexión y juntas generan una línea tensa y ambigua de situaciones.

Volviendo hacia atrás por momentos, y repitiendo la secuencia de las acciones, el filme invita a revisar la cadena de causas y efectos extraños en las que están atrapados los personajes.

Una noche de lluvia, en medio del desierto, 10 personas se encuentran varadas en un motel al lado de la carretera. De pronto, empiezan a morir. Las alusiones a otros filmes de suspenso se terminan allí. No es la línea sobrenatural la que va a seguir el director sino la psicológica.

Sería injusto con quienes aún no vieron el filme anticipar algo de los dos niveles en los que se desarrolla la trama. Basta saber que el más visible de ambos, el relato de las muertes en el hotel, posee la eficacia de las operaciones matemáticas simples. En este caso, la cuenta regresiva que va eliminando a los personajes de manera previsible, pero a la vez inesperada, porque la expectativa se desplaza hacia el orden íntimo, la lógica interna del exterminio.

Como en “Identidad” todo ocurre en un ámbito aislado y no hay posibilidad de que alguien venga desde afuera a salvarlos, son los mismos sobrevivientes quienes deben resolver el misterio mientras esperan que les toque el turno para morir, lo cual genera innumerables conflictos entre ellos. Los saltos emocionales que experimentan permiten que se luzcan actores como John Cusack, Ray Liotta o Amanda Peet.

Lo mejor de "Identidad" es su apuesta por el suspenso clásico, tal vez previsible pero sin duda efectivo. El retrato psicológico de los personajes, aunque sea en una sola pincelada, introduce una nota personal en la intriga. Después ésta se ve salpicada por los típicos sustos y golpes de efecto del género: una cabeza cortada, un puñal amenazador, la tormenta como símbolo de lo incontrolable.

Tal vez todo pueda sonar un tanto trivial y hay que anotar que los "flash backs" no siempre se integran bien en el resto de la historia, pero sin embargo, "Identidad" mantiene el interés de principio a fin, demostrando el sólido talento narrativo de su director.

James Mangold (Inocencia Interrumpida, Cop Land) no rehuye la violencia, a veces lindante con momentos "gore", pero sabe en todo momento mantener el pulso de la narración y atrapar al público en su butaca.

Para los amantes de los "thrillers" en especial de esos que llevan al espectador en un sentido y luego lo devuelven totalmente en la dirección opuesta, este filme será de su agrado.

Nuestra Opinión: @@1/2

Identidad
(Identity, Estados Unidos 2003)
Director: James Mangold.
Con: John Cusack, Ray Liotta, Amanda Peet, Alfred Molina, Rebecca de Mornay.
Duración: 90 minutos
Distribución en México: Columbia Pictures
Clasificación: @ Insoportable, @@ Regular, @@@ Buena, @@@@ Obra Maestra