lunes, 6 de octubre de 2003

Los Tramposos

Ridley Scott ha protagonizado en los últimos tres años uno de los renacimientos más increíbles que se recuerden entre los directores de cine.

El director de las ya convertidas en objeto de culto “Alien” (1979) y “Blade Runner” (1982) ha desarrollado una filmografía extensa, diversa, dispareja.

Tras casi hundirse con "1492: La conquista del paraíso", "La tormenta" ("White Squall", con Jeff Bridges) y "Hasta el Límite" ("G.I. Jane" protagonizada por la "soldado" Demi Moore) todo el mundo le daba por muerto (cinematográficamente hablando), hasta que llegó "Gladiator".

Con este filme no sólo consiguió el éxito que un director de su envergadura merece, sino que también consiguió devolver al gran público uno de los grandes géneros olvidados por el Hollywood actual, el de gladiadores.

Pero no se quedó ahí.

En un tiempo record rodó "Hannibal", la secuela de "El silencio de los inocentes", que volvió a convertirse en un éxito a nivel mundial, y sin dar tiempo a nadie para asumir su reentrada en el circuito cinematográfico sorprendió a todos con "Black Hawk Down", un filme en el que demostraba seguir teniendo un pulso de maestro a la hora de acometer proyectos monumentales.

Tras tanta super producción, Scott ha decidido hacer un pequeño alto en el camino con "Matchstick Men", una historia más ligera que las anteriores.

En "Los Tramposos", Scott repite su fórmula (ya vista en "Thelma y Louise") tomando los preceptos de la típica película de estafadores, trabajándolos a su estilo, lo cual se traduce en buenas actuaciones, magnífica puesta visual, pero con un guión francamente predecible.

Sin embargo, contradictoriamente "Los Tramposos” dista mucho de ser una mala película.

Basada en la novela de Eric Garcia, "Matchstick Men" está protagonizada por Nicolas Cage y Sam Rockwell ("Los ángeles de Charlie"). Cage interpreta a Roy, un ladrón de guante blanco hipocondríaco que trabaja siempre con Frank, un joven y todavía inexperto ladrón que intenta aprender todo lo que puede de su legendario maestro.

En “Los tramposos” conviven varias subtramas que al principio se desarrollan en forma paralela.

Roy (Cage) es un hombre maniaco, meticuloso y obsesivo de la limpieza. Todo funciona bien mientras tome sus píldoras y controle la incontable variedad de tics, fobias y ataques de pánico que lo aquejan para que no interfieran en su trabajo.

Pero, de repente, la ordenada existencia de Roy se ve afectada por la aparición de una hija, Angela (Alison Lohman), a la que nunca había conocido. La jovencita encuentra a su padre bastante divertido y comienza a frecuentarlo e invadirlo; también se siente emocionada y atraída por la idea de aprender algún “truquito” cuando descubre la verdadera ocupación de su papi.

Psiquiatra de por medio, este criminal va manejando sus fobias y la nueva relación sentimental que ha entablado con la chica. A esto se suma la posibilidad de dar el gran golpe: esa estafa enorme que Frank le venía proponiendo a Roy y que, por fin, éste decide encarar.

A partir de este momento las piezas comienzan a encastrar, las líneas narrativas terminan de tomar forma y se entrelazan gracias a la acertada conducción de Ridley Scott, y se desencadena el tramo final de la película.

No todo resultará como Roy lo había planeado. Las “vueltas de tuerca” (algunas inesperadas) se irán sucediendo hasta el desenlace, que apuesta a sorprender al espectador más que a ninguna otra cosa.

Como en “Atrápame si puedes” de Steven Spielberg o en “Nueve reinas” (el excelente film argentino del que “Los tramposos” le debe mucho), en un comienzo el interés reside en observar los métodos que se despliegan para engañar y en intentar descubrir dónde está la trampa. Pero, por supuesto, es más interesante cuando, como en aquellas películas y aquí en “Los tramposos”, la historia quiere ir un poco más allá de la simple estafa.

La dirección de Ridley Scott es, como siempre, sólida y precisa, y aunque la mayor parte de las escenas se desarrollan en ambientes íntimos y pequeños, la cinematografía es no menos que fantástica, acompañada de un soundtrack delicioso, “Los tramposos” se convierte rápidamente en un producto irresistible.

Por si fuera poco, la cinta huele a Oscar.

Es muy probable que esta comedia dará de que hablar en la siguiente entrega del Oscar, al menos, con la posible nominación de Nicolas Cage. Su actuación tiene los elementos que gustan a la gente de la Academia.

El personaje de Nicolas Cage es una combinación (en cuanto a caracterización) de Jack Nicholson en "As good as it gets" ("Mejor Imposible") y de Robin Tunney en "Niagara, Niagara".

Junto con "Ladrón de Orquídeas", en "Los tramposos" Nicolas Cage ofrece una faceta diferente, más intensa, una caracterización mejor lograda, dejando atrás sus repetitivos personajes donde lo único que cambiaba era el director y el título de la película.

Nuestra Opinión: @@@1/2

Los Tramposos
(Matchstick Men, Estados Unidos 2003)
Director: Ridley Scott.
Con: Nicolas Cage, Sam Rockwell, Alison Lohman, Bruce Altman y Bruce McGill.
Duración: 116 minutos.
Distribución en México: Videocine – Warner Bros
Clasificación: @ Insoportable, @@ Regular, @@@ Buena, @@@@ Obra Maestra