jueves, 11 de marzo de 2004

El Independiente, dependiente

Durante la presentación del programa de la Muestra de Guadalajara, pude ver a algunos de los reporteros que cubren la fuente de espectáculos y cultura de El Independiente.

No saben si viajarán a Guadalajara, tampoco si mañana tendrán chamba.

La vida de El independiente pende de un hilo.

Puede que de un momento a otro deje de publicar.

Igual resurge tal cual Ave Fénix.

Sin embargo, mientras no se deslinde de su presidente y propietario Carlos Ahumada, su credibilidad estará seriamente comprometida.

Una parte de sus lectores y anunciantes se han retirado asqueados por el juego sucio en el que ha participado el empresario argentino.

Por lo pronto, Javier Solórzano renunció a la dirección del diario en cuanto dio inicio la Bienal de Video por Televisa.

El Independiente no tiene la culpa, mucho menos la gente que le da vida día a día.

El periódico nació en junio del 2003.

Gran parte de su planta laboral tiene como procedendia Milenio Diario, algunos colados de Crónica y los mercenarios de siempre: Raymundo Rivapalacio y Carlos Ramírez que tienen la afición de cambiar de periódico una vez por año.

Algunos creíamos que era un exceso el nacimiento de un nuevo periódico justo cuando ya habían desaparecido "Novedades" y "México Hoy" (que por cierto, no nos perdimos de mucho) y más por el hecho de que casi desbaratan Milenio Diario sólo por el capricho de hacer otro diario.

Los envidiosos y amargados de siempre, luego del golpeteo político al "peje", se jactan diciendo que El Independiente nació exclusivamente como arma política.

Los que hemos seguido de cerca al periódico sabemos que no es así.

Es un proyecto crítico, análitico que hace lo que muchos ya olvidaron: investigar atreverse a decir las cosas por su nombre.

Es de los pocos medios que pueden presumir de tener constantes investigaciones especiales y reportajes de fondo.

Tiene una plana destacada de columnistas y su información es presentada de manera fresca, ágil, directa, sin pelos en la lengua.

Su línea editorial no es tan tendenciosa como otros medios que están demasiado a la izquierda, a la derecha o que están dirigidos a la gente "bonita" del país.

La gente de El Independiente se encuentra en una terrible encrucijada.

O renuncian por dignidad, ante las corruptelas de su jefe (tal y como lo hiciera Solórzano) o sacan adelante al medio con el esfuerzo, pasión y entrega de cada uno de los periodistas que nunca han tenido que callar o dejar de decir las cosas como son.

Porque El Independiente, no se ha hecho como el que la virgen le habla ante los líos de su jefe, cosa que se les aplaude y se les agradece.

Sería una pena ver morir un esfuerzo periodístico como ese diario sólo porque la persona que financió el proyecto anda metido en la cloaca de la corrupción política que siempre ha existido en el país, sólo que pocas veces la clase política se pasaba de cínica.

Lo mejor que puede hacer Ahumada, esté donde esté, es vender el periódico, pasarle la estafeta a otro empresario.

Es cierto, todos los medios responden a un intereses y grupos de poder.

Si de por sí las opciones de un periodismo crítico y veraz son escasas, sería lamentable ver morir un medio lleno de gente entusiasta y entregada a su trabajo.

El tiempo y la dirección que tomen los hechos donde partidos políticos y gobierno están peleándose como animales carroñeros el poder (solo con la finalidad de llegar a el para llenarse los bolsillos), decidirá la suerte de El Independiente.

Mientras sigue la pugna por quedarse con la silla presidencial, poco importa que México se vaya al carajo.

¿Se acuerdan de Argentina?