lunes, 8 de marzo de 2004

La diferencia entre Guadalajara y Mar del Plata

Hoy después del medio día, en los Estudios Churubusco, se corre el velo alrededor de la edición 19 de la Muestra de Cine Mexicano e Iberoamericano de Guadalajara que se efectuará del 19 al 25 de marzo.

Su departamento de prensa, además de estar desde siempre en un plan insoportable, se ha jactado durante estas semanas de haber soltado información a cuenta gotas y solo a ciertos medios, concretamente los que patrocinan de alguna forma al certamen.

Seguramente se sienten orgullosos por hacerle la vida de cuadritos a la mayoría de los medios que llaman a su oficina en Guadalajara en busca de un dato, una imagen, pero los señores no dan el brazo a torcer y hacen esfuerzos sobre humanos para mandar la promoción del festival a pique.

Mal por ellos, porque no han podido disminuir la distancia con su principal competidor, el Festival de Cine de Mar del Plata.

De otros festivales como La Habana, Cartagena o Bogotá, mejor ni hablar.

El evento Argentino nació casi al mismo tiempo que la Muestra de Guadalajara, solo que los argentinos lo hicieron primero por diferencia de días.

El pequeño detalle es que Mar del Plata es un festival que sí es de talla internacional y que presenta una sección oficial con trabajos de todo el mundo. Guadalajara mientras tanto, solo tiene dos secciones competitivas: la de cintas mexicanas y la destinada al cine iberoamericano, esta última copiada del Mazatlán Film Fest que en su primera y única edición, les dio una lección de cómo armar un verdadero festival de cine.

En el caso de Mar del Plata serán catorce películas las que competirán en la decimonovena edición, que se realizará del 11 al 20 de marzo.

En la competencia oficial participarán "Adiós querida luna", de Fernando Spiner (Argentina); "Buena vida delivery", de Leonardo Di Cesare (Argentina); "El lápiz del carpintero", de Antón Reixa (España); "Blue light", de Yukio Ningawa (Japón); "Cold light", de Hilmar Oddson (Islandia); y "Dealer", de Benedek Fliegauf (Hungría).

También competirán "Gone", de Zoltan Paul (Alemania); "Konjanik", Branko Ivanda (Croacia); "Mi piace lavorare-mobbing", de Francesca Comencini (Italia); "O outro lado da rua", de Marcos Bernstein (Brasil-Estados Unidos); y "Paloma de papel", de Fabrizio Aguilar (Perú).

Las demás películas que participarán en la sección oficial son "The blue butterfly", de Lea Pool (Canadá); "Touching the void", de Kevin Mac Donald (Gran Bretaña); y "Tristan", de Philippe Harel (Francia).

El festival de cine más antiguo de América Latina, organizado por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales de Argentina, tiene puesto el acento en el cine local y latinoamericano, pero siempre presenta un amplio abanico de producciones de todo el mundo.

Los organizadores dieron a conocer otros datos, como las películas que participarán en la "Sección Oficial fuera de competencia": "Carandiru", de Héctor Babenco (Brasil-Estados Unidos); "Crepúsculo rojo", de Edgardo Cozarinsky (Francia-España); y "El abrazo partido", de Daniel Burman (Argentina-Alemania), triunfadora en la pasada edición de la Berlinale.

También serán proyectadas en esta sección "Il cuore al trove"; de Pupi Avanti (Italia), "Memoria del saqueo", de Pino Solanas (Argentina); "Segui le ombre", de Lucio Gaudino (Italia); y "Suite Habana", de Fernando Pérez (Cuba).

El evento es complementado por las secciones "Punto de Vista", "La mujer y el cine", "América Latina XXI", "Ventana documental", "Cerca de lo oscuro", "Italia, los clásicos a nuevo", "Raíces" y las retrospectivas en homenaje al argentino Fernando Birri y al británico Ken Russell.

El festival presentará unas 150 películas, que estarán distribuidas en trece secciones y que serán exhibidas en doce salas de Mar del Plata, una de los principales centros turísticos de los argentinos.

A diferencia de este festival e incluso otros eventos mexicanos, la información entorno a Guadalajara ha sido escasa. Lo suficiente para cumplir con los patrocinadores.

De las secciones oficiales y paralelas no quisieron revelar nada antes del 8 de marzo.

La prensa se ha enterado de algunos detalles gracias a que algunos realizadores que participarán en la Muestra lo han hecho público.

Son tontos.

Revelar cualquier detalle, por mínimo que sea, equivale a difusión.

Esa es la gran diferencia entre Expresión en Corto, el Morelia Film Fest y Guadalajara.

El patronato de la muestra es igual de cuadrado, por lo que será difícil cambiar a la gente de difusión y prensa de la Muestra. Si los han aguantado tantos años, es porque están conformes con la mediocre presencia en los medios y no aspiran a otra cosa.

La Muestra de Guadalajara no ha querido evolucionar a la par de los nuevos tiempos que marca la industria cinematográfica. No han tenido los tamaños para hacer un verdadero Festival Internacional de Cine Eso ya les costó caro y aunque le ha pegado duro en el orgullo, su necedad y falta de visión los tiene borrachos de gusto.