viernes, 14 de mayo de 2004

La Piel del Deseo

El escritor Philip Roth ha retratado en su obra a Estados Unidos en el periodo de posguerra. Tras “American Pastoral” (ganadora del Pulitzer) y “I Married a Communist”, la tercera parte de la llamada Trilogía Americana se desenvuelve justo durante el affaire Monica Lewinsky, que trajo en jaque al presidente Bill Clinton. El novelista judío quería así enmarcar la trama de “The Human Stain” en medio de una nación convulsa y dividida.

Robert Benton, guionista y director de “Kramer contra Kramer”, ha usado el texto de Roth y la adaptación de Nicholas Meyer, para disponer un sólido melodrama que empareja por primera vez a dos de los actores más reputados de Hollywood: Nicole Kidman y Anthony Hopkins.

Hopkins aparta su lado turbio como Hannibal Lecter y dota de vulnerabilidad al atribulado protagonista, un prestigioso profesor de una universidad de Nueva Inglaterra, cuya intachable carrera de treinta y cinco años se viene abajo al proferir insultos racistas a dos alumnos negros.

Expulsado del centro por culpa de lo políticamente correcto, la única esperanza para reconstruir su vida es un amigo novelista (Gary Sinise) y una mujer de la que se enamora sin remisión, a quien recoge en su coche cuando ésta sufre un accidente: Nicole Kidman, que suprime el glamour de sus últimos trabajos para dar vida a una chica afanadora con un pasado traumático.

A ambos les separan barreras sociales y treinta años de edad. Un ex marido celoso con tendencias psicópatas (Ed Harris) vendrá a agravar el tormento de un intelectual cuya existencia se ha basado en la mentira y en la renuncia a su propia identidad: ha aparentado ser un eminente judío, borrando las huellas de sus orígenes en una familia afroamericana.

“The Human Stain” tiene no solo varios logros nada desdeñables en su haber, sino una gran virtud que no resulta fácil de encontrar en el cine de Hollywood de los últimos tiempos: la película crece mucho en su tramo final, consiguiendo atrapar el interés del espectador gracias a algunas secuencias memorables fruto de la manera clásica de rodar de Benton y el estupendo trabajo de sus intérpretes.

En estos tiempos en el que la tendencia suele ser un sinfín de películas con un buen punto de partida y una torpe resolución, no deja de ser estimulante encontrarse con una película que crece según avanza su metraje, pese a todos sus defectos.

Uno tiene la sensación que gran parte de estos logros, destacando la sólida construcción narrativa del relato, tiene que ver con la novela original.

La estructura en dos tiempos, presente y pasado, que descubre capa a capa al complejo ser humano al que dan vida un Anthony Hopkins más sobrio de lo habitual y un descubrimiento, el intenso Wentworth Miller que lo encarna de joven, permite al espectador adentrarse sin prisa, en los hechos que le llevaron a la terrible decisión que tuvo que tomar en su momento y sobre la cual construyó toda su vida.

Sin este armazón sería imposible que el film tuviera la consistencia y la buena factura que posee.
Benton es un realizador que, una vez más, se muestra ágil en lo que tiene que contar. Lo hace con elegancia, solvencia, con todos los elementos del lenguaje empleados bien y acordes con la planificación, la banda sonora y una excelente cinematografía.

Nuestra Opinión: @@@

La piel del deseo
(The Human Stain, Estados Unidos-Alemania-Francia 2003)
Dirección: Robert Benton
Con: Anthony Hopkins, Nicole Kidman, Ed Harris, Gary Sinise, Wentworth Miller, Jacinda Barreto
Duración: 106 minutos
Distribución en México: Twentieth Century Fox
Clasificación: @ Insoportable, @@ Regular, @@@ Buena, @@@@ Obra Maestra

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