lunes, 9 de agosto de 2004

Rey Arturo



Con la premisa de contar la verdadera historia detrás de la leyenda del rey Arturo, llega a los cines mexicanos “King Arthur”, película que toma desde otro punto de vista la leyenda del rey mas famoso de Bretaña.

El filme se ubica en el siglo quinto, en la época en que la gloria de Roma comienza a desvanecerse y donde la última extensión del imperio en Inglaterra trata de protegerse de las hordas bárbaras germánicas.

“Rey Arturo” nos muestra a historia de los Sármatas, un pueblo oprimido por el imperio romano, quienes fueron obligados a rendir tributo a éste a cambio de su libertad.



Enclavado en el territorio central de la isla británica, el comando romano encabezado por Lucius Artorios Castus, Arturo, descendiente directo de la nobleza romana, pero también de sangre isleña, espera pacientemente la llegada del Obispo Germanius, encargado de liberarlos del yugo romano.

A la llegada del Obispo, el grupo de guerreros liderados por el mítico líder esperan recibir el salvoconducto que los alejará del cuartel.

Arturo y sus caballeros son conocidos en toda la isla por su ímpetu y coraje, y los sajones se acercan al territorio isleño al enterarse de que Roma ha perdido interés en los territorios conquistados siglos atrás.

Cuando todo parecía listo para que el grupo quedase liberado de sus obligaciones militares con los romanos, Arturo se ve forzado a cumplir con una última misión.

Junto con su equipo de valientes hombres integrado por Lancelot, (Ioan Gruffudd), Galahad (Hugh Dancy), Bors (Ray Winstone), Tristan (Madds Mikelsen), Gawain (Joel Edgerton) y Dragonet (Ray Stevenson) deberá rescatar, a pedido del Papa, a una importante familia romana de las fuerzas sajonas.

Después del exitoso rescate, se incorpora al grupo la valiente arquera Guinevere (Keira Knightley) y Merlín (Stephen Dillane) un enemigo que pasa a reforzar las huestes de Arturo para enfrentar al ejército sajón encabezado por el mercenario comandante Cerdic (Stellan Skarsgard) ubicado detrás de la gran línea divisoria de los Muros de Hadrian.

Dirigida por Antoine Fuqua (Training Day), la película intenta enfocar la historia desde un punto de vista diferente de las versiones anteriores, que se centraban en la parte fantástica de la leyenda y toma en cambio, la trama política de la historia contemporánea a la época de Arturo.

Jerry Bruckheimer es conocido por producir filmes con grandes presupuestos, mucha acción, excelente cinematografía pero con poca profundidad. Es, en suma, un productor hecho para una época en la que la mayoría de los cinéfilos se sienten cómodos viendo filmes con guiones que no los reten por un instante a pensar o a sopesar algo por mucho tiempo.

Era de esperarse que Bruckheimer hiciera a un lado la versión fantasiosa del Rey Arturo.

Mucho del sabor de esta leyenda radica en el triángulo amoroso de Arturo-Guinevere-Lancelot, que aquí está ausente, mientras que el romance entre Arturo y Guinevere pasa a un lejano segundo plano. Tampoco existe aquí la magia de Merlin, ni se halla presente el espíritu de nobleza de los famosos caballeros de la mesa redonda.

De esta forma, la historia termina siendo invadida por los ímpetus de libertad, el amor, la lealtad y la pasión, elementos que pese a las variantes del guión, son transmitidos con efectividad al público.

Eso de que Hollywood nos quiera dar clases de historia es algo dudoso, mucho más si los propios historiadores y arqueólogos no han logrado ponerse de acuerdo respecto a los escasos datos que arroja la investigación iniciada apenas a mitad del siglo pasado.

Sin embargo, esta adaptación sale avante gracias al despliegue de una gran producción, capaz de sustentar este nuevo punto de vista “histórico” con una ambientación extraordinaria, de referencias temporalmente más precisas que aportan una impactante imagen de aquellos primitivos tiempos, especialmente en lo que se refiere a la lucha por la formación de una nación.

Arturo es encarnado con gran convicción por Clive Owen, aparece como un líder moralmente sólido aunque un tanto ingenuo o cuando menos confundido, cuya fe cristiana sustenta su lealtad a Roma mientras su insistente discurso político sobre la libertad se asemeja al de los militares norteamericanos.

De las actuaciones destaca la de Stellan Skarsgard, quien se lleva la mitad de la película con su caracterización de Cerdic, un sajón salvaje e inhumano que añade gran tensión al filme.

La cinta es sobria, sin mucha espectacularidad, pero entretenida sobre todo en las secuencias de batalla.

Algo que se le puede reprochar tanto al productor como a Touchstone Pictures (estudio filial de Disney) es la total ausencia de sangre, lo que le quita algo de credibilidad y realismo.

Aunque carente de la desbordante pasión de “Corazón Valiente” (Braveheart), “King Arthur” es un producto que cumple lo que promete, con todo y que se pasaron la leyenda por el arco del triunfo.

Nuestra Opinión: @@@

Rey Arturo
(Estados Unidos 2004)
Director: Antoine Fuqua
Guión: David Franzoni
Fotografía: Slawomir Idziak
Música: Hans Zimmer
Con: Clive Owen, Ioan Gruffudd, Mads Mikkelsen, Joel Edgerton, Hugh Dancy, Ray Winstone, Ray Stevenson, Keira Knightley, Stephen Dillane, Stellan Skarsgard
Duración: 130 minutos
Distribución en México: Buena Vista International
Clasificación: @ Insoportable, @@ Regular, @@@ Buena, @@@@ Obra Maestra

Correspondencia con esta guerrera columna:

cloroformo@gmail.com


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