viernes, 6 de agosto de 2004

Un día sin mexicanos



“Un día sin mexicanos” es tan absurda como la problemática que experimentan día a día los inmigrantes latinos en Estados Unidos.

Los 12 millones de latinos (legales e ilegales) que viven en California son el principal motor del estado.

Sin ellos, la economía se paralizaría, no habría quien hiciera las actividades más básicas, es decir, el estado estaría en el total caos.

Si la mano de obra del inmigrante tiene tanta importancia en todo Estados Unidos, uno no entiende los maltratos y vejaciones que sufren de parte del propio gobierno norteamericano y uno que otro ciudadano rencoroso.

“Un día sin mexicanos” está a la mitad de la nada.

La serie de reportajes realizados a lo largo de una semana por Noticieros Televisa para promover la cinta tenían más profundidad y sustancia que “Un día sin mexicanos”.

En esa serie se intercalaron puntos de vista del realizador Sergio Arau con historias de éxito, sufrimiento y miseria de paisanos que fueron forzados por la necesidad a buscar una manera de sobrevivir en el país de las oportunidades.

Relatos que hemos oído mil y una veces donde el padre o la madre dejan su tierra, su familia, no para hacerse ricos, sino para tener al menos dinero suficiente para comprar alimento.

“Un día sin mexicanos” podría resultar chistosa, nada más.



Sergio Arau eligió un tema llamativo, polémico para realizar un fallido “falso documental” que no pasa de la anécdota.

“Un día sin mexicanos” plantea las dificultades que enfrentaría California, si de la noche a la mañana desaparecieran sin dejar rastro todas las personas de origen latino.

La idea de Arau viene de su cortometraje del mismo nombre filmado en 1998, un documental falso de media hora que tocaba lo mismo, pero como un análisis del evento y las consecuencias que vive California al verse aislada y sin mano de obra latina.

Desgraciadamente el largometraje se pierde en viñetas, historias y escenas sin ton ni son que al llegar a los 45 minutos, se queda sin inspiración alguna.

Es cierto, la cinta tiene contados momentos de ingenio y algunas situaciones que provocan risa, pero los chispazos son aislados y su humor se aproxima más al estilo vulgar, clásico del cine mexicano ochentero donde uno debe reírse de las groserías e y no de lo que se está mostrando en pantalla.

La película ha hecho mucho ruido por su temática y el momento político que se vive en Estados Unidos, más no por méritos propios.

Es decir, no se puede hablar maravillas de la realización. Yareli Arizmendi, esposa de Arau no convence como actriz, menos como guionista, lo peor es que el peso de la cinta recae en gran parte sobre sus hombros.



“Un día sin mexicanos” es una verdadera jalada, nada raro si recordamos que Sergio Arau fue el creador del grupo musical Botellita de Jerez. Entonces, la cinta refleja el mal gusto y desparpajo de su creador.

Sinceramente de Sergio Arau (lleva la sangre de Alfonso Arau) no podía esperarse otra cosa que una tomada de pelo tanto para el espectador como para los inmigrantes, quienes en esta ocasión su sufrimiento es explotado por un director que se está llenando los bolsillos de billetes verdes con una cinta de cuarta.

El filme está hablado casi en su totalidad en inglés y contó con un presupuesto de 2.2 millones de dólares, el cual no se ve por ningún lado, pues la producción tiene todos los elementos de un videohome.

Nuestra Opinión: @

Un día sin mexicanos
(A day without a Mexican, Estados Unidos-México-España 2004)
Director: Sergio Arau
Guión: Yareli Arizmendi, Sergio Guerrero y Sergio Arau
Fotografía: Alan Caudillo
Música: Juan José Colomer
Con: Caroline Aarón, Tony Abatemarco, Melinda Allen, Yareli Arizmendi, Eduardo Palomo, Elpidia Carrillo, Gedde Watanabe, Fernando Arau
Duración: 97 minutos
Distribución en México: Videocine
Clasificación: @ Insoportable, @@ Regular, @@@ Buena, @@@@ Obra Maestra

Correspondencia con esta irreverente columna:

cloroformo@gmail.com

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