lunes, 29 de noviembre de 2004

Héroe



“Hero” ha sido definida erróneamente por una parte de la crítica especializada como un filme “de artes marciales”.

Cierto que en el filme hay una proliferación de luchas con espadas, aderezado todo ello con unos efectos especiales realmente asombrosos, pero más bien se trata de una coreografía capaz de recrearse en el detalle, de filmar los enfrentamientos físicos en un plano que asciende hasta ser casi metafísico.

Sin duda “Hero” se aprovecha del éxito que obtuvo “El Tigre y el Dragón” para contarnos una historia de lucha y venganza, pero es ésta una venganza muy particular alejada por completo de aquellas cintas de Hong Kong donde una escuela o pandilla era masacrada por otra y un luchador invencible buscaba justicia a base de sangre y muerte.

La historia en esta ocasión nos cuenta una leyenda, la de la propia formación de una China dividida en siete reinos.

Transcurre el siglo tercero antes de Cristo cuando Qin, rey del Norte, arrasa con su poderoso ejército los reinos vecinos con el propósito de lograr la unificación absoluta. Ello le granjea fuertes enemistades, en especial la de grandes espadachines como Espada Rota, Nieve y Cielo, quienes han jurado matarle por haber arrasado sus respectivos pueblos.

Siempre amenazado, el monarca ha de habitar en un palacio de paredes desnudas, impidiendo bajo pena de muerte que nadie se acerque a más de cien pasos de su persona y portando siempre una coraza protectora.

En semejante orden de cosas llega al palacio real un extraño guerrero, Sin Nombre, quien asegura haber dado muerte a estos tres grandes espadachines y es portador de sus armas.

El rey le recibe para recompensarle y le insta a que cuente sus hazañas, pero una vez escuchadas el mismo monarca replica con otras versiones diferentes.

Será a través de la contraposición de los relatos en una cascada de flash backs bien encadenados que llegaremos a conocer la verdad y la auténtica personalidad de Sin Nombre, revelándose al final el verdadero sacrificio del héroe que da título y sentido a la película.



Si bien es cierto que sin el antecedente de “El Tigre y el Dragón” esta película no se hubiera realizado, nos hallamos ante un filme muy diferente.

El director Zhang Yimou ya tenía labrado un sólido prestigio internacional con películas como “Sorgo rojo” o “El Camino a Casa”, aunque ahora nos sorprende con un tono muy alejado del suyo habitual, sin duda más intimista.

Pero no nos engañemos, pese a las fastuosas escenas y al colosal movimiento de masas lo que abunda en la historia son las relaciones individuales, sus pasiones, encuentros y desencuentros.

Resulta admirable la forma en que se nos presenta a un rey rodeado de toda una corte de aduladores y con un gran ejército bajo sus órdenes, una masa que parece moverse sin pensamiento propio.

Yimou nos muestra al monarca atrapado entre las paredes de un palacio vacío, sin nadie que le comprenda y paradójicamente mucho más solo que los asesinos confabulados para acabar con su vida.

El hábil diálogo entre Sin Nombre y el rey, cuando éste se sorprende de que existan veinte maneras distintas de escribir la palabra espada y afirme su deseo de establecer una única forma que todos entiendan, nos muestra la filosofía que encierra tan bello filme.

Yimou subraya la fuerte conexión existente entre esgrima y caligrafía, así en muchas de las escenas de lucha los contendientes adoptan genuinas poses de trazado caligráfico, casi como si estuvieran escribiendo un poema con sus propios cuerpos.

En “Hero” hay un espectacular reparto encabezado por Jet Li, quien por vez primera llega a entusiasmarme en el papel de Sin Nombre, Donnie Yen, otro actor clásico en películas de lucha, Tony Leung, Maggie Cheung y Zhang Ziyi, esa extraordinaria actriz que ya nos embelesara en “El Tigre y el Dragón”.



Aunque también hay dosis de amor en realidad es un relato épico que a veces nos recuerda a Sergio Leone (la primera batalla entre Sin Nombre y Cielo, con espadas que cortan hasta las gotas de agua, está planteada como un duelo entre Clint Eastwood y Guian Maria Volonte) y otras veces a Akira Kurosawa (la fabulosa e impresionante escena de la lluvia de flechas sobre el poblado nos recuerda a filmes como “Ran”).

Un detalle importante es la forma en que Yimou utiliza el color.

Las escenas que serán falsas están dominadas por el rojo, mientras que el azul prevalece en las deducciones, siendo el blanco para las escenas auténticas y el verde para las de revelación. Así veremos la misma secuencia de diferentes formas, un recurso ya usado por Kurosawa en “Rashomón” pero que Yimou lleva aquí hasta sus últimos extremos.

Ésta es una película entorno a la verdad, a la esencia del relato. Cada versión tiene su propio color, alcanzado al final una simetría perfecta.

A pesar de que algunos insisten en que es la parte con más defectos de esta producción, el argumento es uno de los puntos fuertes.

Resulta sorprendente que nos diga tanto en tan poco tiempo. En esta fábula no hay buenos ni malos, sólo seres que se mueven a través de su verdad individual.

En resumen, “Hero” es una película esplendorosa que hay que ver de forma sosegada, paladeando cada secuencia con deleite.

Las imágenes son fastuosas, el argumento profundo e inteligente, la fotografía maravillosa, la coreografía espléndida, las interpretaciones comedidas en su tono justo, las escenas memorables y la propia dirección sensible y genial.

Una auténtica obra de arte.

Nuestra Opinión: @@@@

Héroe
(Ying xiong, China-Hong Kong 2002)
Director: Zhang Yimou
Guión: Zhang Yimou, Li Feng, Wang Bin
Fotografía: Christopher Doyle
Música: Tan Dun
Con: Jet Li, Tony Leung, Maggie Cheung, Chen Daoming, Zhang Ziyi, Donny Yen
Duración: 107 minutos
Distribución en México: Buena Vista Columbia Tristar
Clasificación: @ Insoportable, @@ Regular, @@@ Buena, @@@@ Obra Maestra

Correspondencia con esta guerrera columna:

codigocine@yahoo.com


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