lunes, 14 de noviembre de 2005

El Exorcismo de Emily Rose




En ocasiones, los trailers que exhiben en el cine, pueden crear una falsa imagen de cierta película.

Ya sea porque la distribuidora o el productor así lo cree mas conveniente a sus intereses, de repente nos quieren vender algo que no es.

Nos pasan hasta el cansancio durante semanas o meses, escenas de algo que supuestamente es verde, pero a la mera hora, luego de ver la película, nos damos cuenta que todo es azul.

Al ver los avances de “The Exorcism of Emily Rose”, el espectador puede deducir que se trata de una tradicional cinta de posesión satánica.

Pero el filme es algo mucho más complejo, intenso y llamativo.


© Columbia Pictures

Si vendieran la película como una cinta de drama legal, sería menor la cantidad de personas que se sintieran atraídas a verla, en comparación a toda la gente que está entrando a los cines para ver una supuesta historia de terror puro.

La cinta, basada en un hecho real ocurrido en Alemania a mediados de los setenta, presenta un debate entre justicia, ciencia y religión para explicar algunos fenómenos de nuestra realidad.

La trama (retoma el caso de Annelisse Michel), sigue el juicio legal donde se acusa al Padre Moore (Tom Wilkinson) de haber contribuido a la muerte de la joven Emily Rose (Jennifer Carpenter), como consecuencia de un exorcismo fallido.

La abogada de Moore es la agnóstica Erin Bruner, y el fiscal es Ethan Thomas (Campbell Scott), quien tratará de convencer al jurado de que los métodos del Padre Moore son ridículos, y que los peculiares síntomas de Emily debieron tratarse con medicina moderna y no con rituales espirituales.

El filme resulta más efectivo, cuando se concentra en las incidencias del juicio que se le sigue al sacerdote, que en aquellos pasajes donde el terror se hace patente en los cada vez más intensos ataques que sufre la protagonista.


© Columbia Pictures

Como drama judicial, “The Exorcism of Emily Rose” resulta muy convincente por lo que se alega ante la corte en relación con el caso, tanto por la defensa como por la fiscalía.

Estas secuencias, además, le permiten a dos excelentes intérpretes, Laura Linney que asume el rol de la abogada defensora y Tom Wilkinson como el sacerdote acusado, rendir dos actuaciones de gran intensidad en las que la contención, se hace también manifiesta.

El “gore" (excesivo uso de imágenes gráficas como ardid barato para asustar o mejor dicho, provocar repugnancia), está prácticamente ausente aquí, dejando amplio espacio para el suspenso genuino derivado de la sugestión mental.

Un factor muy interesante, que logra hacer funcionar la cinta, es que se le pide con seriedad a una institución laica como es la Corte judicial, que haga que el jurado tome una decisión basándose prácticamente en sus creencias espirituales, en lugar de evidencia.


© Columbia Pictures

¿Fue Emily realmente poseída por un ente diabólico y el Padre Moore hizo lo que pudo para salvarla?

¿En realidad tuvo una condición psicótico-epiléptica que terminó matándola, y el cura así lo permitió?

La respuesta la tendrá cada espectador, luego de conocer las versiones de todos los involucrados, incluidos especialistas en diferentes áreas de la medicina y la investigación científica.

Es complicado encontrar una cinta en cartelera comercial que entretenga, derrame suspenso, provoque uno que otro brinco en el espectador, pero a la vez ponga a pensar a toda la audiencia durante y después de finalizada la función.

Nuestra Opinión: @@@

El exorcismo de Emily Rose
(The exorcism of Emily Rose, Estados Unidos 2005)
Director: Scott Derrickson
Guión: Paul Harris Boardman y Scott Derrickson
Fotografía: Tom Stern
Música: Christopher Young
Con: Laura Linney, Tom Wilkinson, Campbell Scott, Jennifer Carpenter, Colm Feore, Joshua Close, Shohreh Aghdashloo
Duración: 119 minutos
Distribución en México: Columbia Pictures
Clasificación: @ Insoportable, @@ Regular, @@@ Buena, @@@@ Obra Maestra

Correspondencia con esta endemoniada columna:

codigocine@yahoo.com



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