lunes, 28 de noviembre de 2005

La Cueva



No es que anduviéramos de ociosos sin tener otra cosa que hacer o de que hablar.

La verdad es que luego de padecer una larga tortura, nos vimos en la necesidad de ver la cinta, pues ya estábamos hartos de ver el trailer hasta en la sopa.

Al menos en los complejos cinematográficos que frecuentamos en la ciudad de México, cada que entrábamos a una sala a ver alguna película, sin importar si era de arte o comercial, nos teníamos que recetar el susodicho trailer, varias veces a la semana durante meses.

Sospechábamos que tanta necesidad de promoverla se debía probablemente a dos factores: o era un prodigio o la distribuidora estaba urgida de llevarse una buena lana en la taquilla mexicana.

¿Y que creen?

Que sucedió lo segundo.

La cinta no tuvo una buena recepción en taquilla en Estados Unidos, apenas recaudó 30 millones de dólares y miren que Columbia Pictures se encargó de hacerle mucha promoción, pero ni así.


© Columbia Pictures

Ustedes, queridos y amables lectores, se preguntarán si vale la pena verla.

Recomendamos que no se vayan con la finta y sigan leyendo, igual pueden encontrar algo de interés porque la cinta ni es del todo mala, ni es del todo buena.

Mas allá de nuestra particular opinión, si el trailer les llamó la atención y los dejó picados, puede ser buena opción, siempre y cuando no esperen otra cosa que lo mostrado en los avances.

De hecho, para quien ya haya sufrido, perdón, visto el corto, les pedimos una disculpa por tener que explicar nuevamente lo que sucede en esos tres minutos, los cuales desafortunadamente resumen perfectamente la hora y media de metraje.

Al iniciar, la trama nos sitúa durante la Guerra Fría, donde a unos aventureros cazafortunas no les fue muy bien cuando anduvieron hurgando en los subsuelos de una abadía románica del siglo XIII: el viejo edificio estaba construido sobre la entrada de una cueva gigantesca y los intrusos terminaron sepultados.

Treinta años después, una pareja de biólogos locales explora la misma zona y descubre que hay un interesante campo de estudio en ese complejo sistema de misteriosos conductos subterráneos.

Para investigar más a fondo el impresionante hallazgo, llaman a un grupo experto de buzos y exploradores.


© Columbia Pictures

Y allá van nuestros desconocidos héroes (salvo Piper Perabo, ningún actor conocido), a la aventura de meterse en una cueva submarina y empezar a descubrir los misterios que habitan dentro.

Por si fueran pocos los peligros inherentes en tal actividad, un derrumbe los aísla del mundo exterior, casi al mismo tiempo que descubren la presencia de extrañas criaturas que rápidamente comienzan a diezmar al rudo grupo de exploradores.

Hollywood lleva algunos intentos de querer unirse a la moda de la coproducción.

“La cueva” es un claro ejemplo, al contar con la participación de capitales estadounidenses y germanos, para una película con técnicos alemanes y actores de las dos nacionalidades, pero todos hablando en inglés.

El resultado es ambivalente: técnicamente aceptable, pero artísticamente nulo.

Además de tener como garantía a Patrick Tatopoulos como el diseñador de efectos especiales (“Pitch Black”, “Godzilla”, Independence Day”, “Underworld”, “Yo robot”, entre otras), el director Bruce Hunt participó en los efectos especiales de “Dark City” (Alex Proyas, 1998) y en la saga de “Matrix”, de los Hermanos Wachowsky, como asistente de dirección.

Es decir, en términos prácticos, la cinta visualmente es atractiva.


© Columbia Pictures

Los problemas vienen con la historia y la forma de contarla.

Que lo proyectado en pantalla ya lo hayamos visto antes y que la historia que intenta narrar ya la hayamos escuchado con sus variaciones no es el peor de los defectos del filme: al fin, cualquier historia, por conocida que sea, acepta una relectura siempre que quien la aborde tenga la suficiente imaginación para remozarla o, por lo menos, el suficiente oficio para reproducirla.

“La cueva”, que se inscribe en ese tipo de cine de terror que podría llamarse “de monstruos”, imaginación y oficio son precisamente los ingredientes que faltan.

Casi todo lo demás está: el ambiente remoto, inexplorado y oscuro; el puñado de personajes, preferentemente jóvenes y de buena presencia, confinados en un espacio sin salida y con un enemigo al acecho.

A los pocos minutos ya sabemos que irán muriendo los miembros de la expedición, en parte gracias al trailer.

Y así sucede, uno tras otro son engullidos por extrañas criaturas que han habitado durante siglos ese lugar parecido a un paraje sacado de otro planeta.

Con todo y que al final intentan rescatar la cinta con una interesante vuelta de tuerca, lamentablemente el resultado deja mucho que desear.

Dejaron ir una oportunidad de oro de tener una buena cinta de terror, dando como resultado un producto muy bonito por fuera, pero hueco y vacío por dentro, que es un decir, porque la famosa cueva les quedó realmente increíble, a pesar de que el espectador puede jurar que la grabaron realmente en una caverna, lo cierto es que todo se filmó en diferentes sets muy bien adaptados.

“La cueva“ es disfrutable si no se ve en plan exigente e ideal si se busca algo ligero para pasar el rato en compañía de la pareja o el grupo de amigos.

Nuestra Opinión: @@1/2

La cueva
(The cave, Estados Unidos-Alemania 2005)
Director: Bruce Hunt
Guión: J. Michael Steinberg, Tegan West
Fotografía: Ross Emery y Wes Skiles
Música: Johnny Klimek y Reinhold Heil
Con: Cole Hauser, Morris Chestnut, Eddie Cibrian, Rick Ravanello, Marcel Iures, Lena Headey, Piper Perabo
Duración: 97 minutos
Distribución en México: Columbia Pictures
Clasificación: @ Insoportable, @@ Regular, @@@ Buena, @@@@ Obra Maestra

Correspondencia con esta aventurera columna:

codigocine@yahoo.com

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