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lunes, mayo 30, 2005

Melinda, Melinda



Tomando como eje a un enigmático y bellísimo personaje femenino llamado Melinda (Radha Mitchell), sendos escritores teatrales, especializados respectivamente en el drama y la comedia, especulan ante sus amigos sobre los posibles desarrollos de una leve ficción interpretada bajo la doble clave dramática y cómica.

De esa forma, ambas historias irán discurriendo en paralelo, teniendo como origen una situación similar: la irrupción de una inesperada intrusa en el seno de sendas cenas de amigos que en realidad esconden extrañas motivaciones.

Dos visiones de la vida distintas: la comedia y el drama.



Ese es el tema de la película de Allen y además lo mezcla con sus elementos favoritos: la fragilidad del amor, la infidelidad dentro del matrimonio, el romance sofisticado, la incapacidad de comunicación.

Allen relata la misma historia con los mismos elementos de manera distinta dándonos el mismo resultado.

Woody Allen se acerca a los setenta años en plena forma, con un cine delicioso, genial en su irregularidad y muy divertido. Sigue embarcado en ese cine distendido, desenfadado, que no ligero, disfrutando con sus nuevas historias.



Historias en las que se ríe de sí mismo y de todo, incluso de su pasado y de personajes que por él deambularon. Y se regocija en su virtuosismo, aparentemente sencillo, en la escritura y la dirección, dando año tras año películas deliciosas.

Ese virtuosismo le ha llevado ahora a plantear una historia, “Melinda y Melinda”, que se cuenta desde dos puntos de vista, uno dramático y otro cómico, en una lejana y atractiva variación del clásico Rashomon, de Akira Kurosawa.

Tras varias comedias que podían tacharse de simplonas, “Melinda y Melinda” recupera el fuelle que Allen había perdido en los últimos años y nos devuelve lo mejor del cineasta: su capacidad de experimentación y su talento para desarrollar un guión cargado de inventiva.

Nuestra Opinión: @@@

Melinda, Melinda
(Melinda and Melinda, Estados Unidos 2004)
Dirección y guión: Woody Allen
Director de Fotografía: Vilmos Zsigmond
Música: Piezas de Igor Stravinsky, Johann Sebastian Bach, Johannes Brahms y Béla Bartok; temas musicales interpretados por Dick Hyman, Erroll Garner, Adam Hamilton, Soul Avengerz y Heinz Roemheld
Con: Will Ferrell, Radha Mitchell, Neil Pepe, Stephanie Roth Haberle, Chloë Sevigny, Amanda Peet
Duración: 100 minutos
Distribución en México: 20th Century Fox
Clasificación: @ Insoportable, @@ Regular, @@@ Buena, @@@@ Obra Maestra

Correspondencia con esta duplicada columna:

codigocine@yahoo.com





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      viernes, mayo 20, 2005

      Star Wars Episodio III: La Venganza de los Sith



      “La Guerra de las Galaxias”, desde su estreno en 1977, ha estado rodeada de una “fuerza” especial.

      Sus críticos pueden decir que su guión tiene varias deficiencias y es muy básico, que al final sólo es la clásica lucha entre el bien y el mal donde siempre ganan los buenos, pero las muestras de devoción que ha logrado la saga de George Lucas son el mejor reflejo del fuerte magnetismo que ha generado, desde que los fanáticos vieron por primera vez al Halcón Milenario despegar de las naves imperiales en una “Galaxia muy lejana”.

      La historia creada hace 28 años por el director estadounidense, tiene una magia cautivante, que le ha permitido sobrevivir a los duros momentos que enfrentó con los Episodios I y II, que no cumplieron con las expectativas depositadas en ellos y sólo acumularon criticas, por su guión, por la elección del elenco (en especial la de Hayden Christensen para interpretar a Darth Vader), entre otras cosas.

      ¿Es “La venganza de los Sith” la mejor entrega de toda la saga?

      Difícil cuestión.

      Lo que está claro es que es la clave entre las dos trilogías. Da sentido a las cinco restantes, y como último capítulo facturado aborda un tono oscuro y fatalista que nunca antes se había visto por estas galaxias.

      En el “Episodio III” por fin se desvela el por qué Anakin sucumbe ante el lado oscuro, que viene siendo por la misma razón por la que en las películas de terror son los más promiscuos los primeros en caer, la misma explicación por la que los griegos relacionaban Eros y Tánatos, y el mismo motivo por el que la gran mayoría de las religiones del mundo exigen el celibato a sus ministros.



      Y los Jedis, mientras no se demuestre lo contrario, son una actualización de aquello del monje guerrero, mito que ya circulaba por Occidente mucho antes de que nos enteráramos de que existían los shaolines.

      Las tragedias se definen básicamente por la muerte de un inocente, por la fatalidad que recorre la trama y las buenas tragedias, las que son realmente grandes, sobre todo se definen por la inutilidad del sacrificio del héroe.

      Aquí mueren inocentes en cantidades desorbitadas, hay una fatalidad inherente al propio destino de cada personaje, y el sacrificio de Anakin será de los más inútiles que se han visto en la historia del cine.

      Porque si esta película merece la calificación de sobresaliente, es por la dimensión tremendamente humana (donde se conjuga lo mejor y lo peor) que se le ha querido dar a su personaje principal.

      Hubiera sido muy fácil explicar el cambio de Skywalker a través del simple afán de poder, pero ¿para vender el alma al diablo existe una razón mejor que el amor?

      Creo que no.

      De ahí que los Jedis insistieran tanto en lo de la soltería.

      El afecto intersexual es tan potente, y genera tantos sentimientos encontrados que amar necesariamente tiene una parte de insensatez y otra de esclavitud.



      Anakin se convierte en un esclavo desde el mismo momento en que conoce a Padmé, y aunque cambiará de dueño, esa condición no desaparecerá hasta que en el episodio VI llegué la redención a través del hijo.

      No esperen sorpresas de peso en el argumento de “La venganza de los Sith”, puesto que se trata del tercer episodio de una serie de seis

      O sea, que, fundamentalmente, ya sabemos en qué acaba la película: que el joven Anakin Skywalker (Hayden Christensen), seducido por el Mal, se tirará a los brazos del lado oscuro de la fuerza y se convertirá en el atroz lord de la máscara negra y la voz asmática; y que los hijos gemelos que tendrá con la senadora Amidala (Natalie Portman) serán separados al nacer para alejarlos de su influjo; uno será Luke Skywalker y el otro, la princesa Leia.

      Prometo que contándoles esto no les he fastidiado la película. El misterio no está en lo que ocurre, que es sabido, sino en cómo ocurre

      El gran protagonista de la serie galáctica no es, por tanto, Luke Skywalker ni Obi Wan Kenobi ni Han Solo. Éste no es otro que Anakin y su lóbrego alter ego, víctima del amor arrebatado, la presuntuosidad juvenil y la ambición desmedida.

      Pero “La venganza de los Sith” no es sólo la historia de un joven que se quiere beber la vida y de una historia de amor muy desdichada.

      También es una reflexión sobre el mundo que nos ha tocado vivir y que a nadie le resultará indiferente.



      El personaje de Padmé (Natalie Portman) es el que soporta mayormente el relativismo del filme con sus dudas sobre cuál es “el bando correcto”, aunque de sus labios también saldrá una de las mejores frases del filme: “Así es como muere la libertad: con un estruendoso aplauso”, un reflejo de cómo en los peores momentos de la historia siempre ha habido una gran mayoría alegre y confiada en que se hacía lo mejor.

      También se reflexiona sobre el concepto absoluto de “paz” que utilizamos hoy en día, seguros de que no existe nada por encima de la “paz”. Y sin embargo, la paz no significa nada sino está amparada por la libertad.

      Anakin conseguirá “la paz” a un precio muy caro. Tan caro que acabará con los valores que le convierten en un Jedi, y con lo que más quiere. Consigue la paz renunciando a todo lo que es y en lo que ha creído. El emperador sí que será capaz de asegurar la paz perpetua. Afortunadamente esa “paz” acabará con la sublevación de los Jedi en las tres últimas entregas.

      En lo que al espectáculo se refiere, la película no defraudará a nadie.

      El comienzo es estupendo en medio de una batalla espacial y seguida del enfrentamiento con Dooku que sirve a su vez para aclarar las habilidades de cada uno de los personajes en esta entrega (de sus diferencias más bien).



      El personaje del General Grievous resulta un notable acierto y también hará disfrutar de lo lindo. Viene a llenar el hueco de Darth Maul en la primera película o Dooku en la segunda y por tanto veremos también un enfrentamiento de alto nivel con él. Y claro está, el duelo cantado entre Anakin y Obi-Wan, que no defrauda y cuyo final no se anda con remilgos.

      En cuanto al aparato técnico, nadie supera a Lucas, quien se ha mantenido al tope de los efectos especiales desde el comienzo de “Star Wars”.

      La cornucopia visual que ofrece “Revenge of the Sith” no ha sido igualada desde los trasfondos hasta las batallas espaciales o los duelos con los sables de luz. Los adjetivos increíble, inconcebible, fabuloso se quedan cortos al describir la complejidad y la vitalidad del montaje técnico desplegado en pantalla.

      Igualmente el componente auditivo provisto por la banda sonora del laureado compositor John Williams ha enriquecido las melodías familiares con tonalidades más ricas y sobre todo más oscuras de acuerdo con la atmósfera que prevalece en este tercer episodio, un final glorioso.

      Una película emocionante, llena de aventura y con numerosos niveles de significación que satisfarán a los que van buscando el mero encontronazo de sables y a los que busquen temas para una apasionante tertulia.

      Nuestra Opinión: @@@1/2

      Star Wars Episodio III: La Venganza de los Sith
      (Star Wars-Episode III: Revenge of the Sith, Estados Unidos 2005)
      Dirección y guión: George Lucas
      Fotografía: David Tattersall
      Música: John Williams
      Con: Ewan McGregor, Natalie Portman, Hayden Christensen, Samuel L. Jackson, Ian McDiarmid, Christopher Lee, Jimmy Smits, Anthony Daniels, Frank Oz
      Duración: 140 minutos
      Distribución en México: 20th Century Fox
      Clasificación: @ Insoportable, @@ Regular, @@@ Buena, @@@@ Obra Maestra

      Correspondencia con esta galáctica columna:

      codigocine@yahoo.com


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          miércoles, mayo 18, 2005

          Nace el Acapulco Film Fest

          - Acapulco vuelve a tener un Festival Internacional de Cine de primer nivel
          - “Batman: El inicio” inaugurará el festival con “bati fiesta” incluida
          - Mexicanos la arman en grande en Cannes
          - Termina la saga Star Wars, inicia la leyenda


          El glamour cinematográfico, cual ave fénix, regresa por sus fueros a Acapulco.

          Luego de pasar un par de años sin acoger un evento cinematográfico de trascendencia, el puerto de Acapulco aparece nuevamente en el mapa cinematográfico con un nuevo festival de cine: el Festival Internacional de Cine de Acapulco.

          Este nuevo festival a realizarse del 16 al 19 de junio, nace con estrella y seguramente le tomará dos o tres ediciones para que su fama le de la vuelta al mundo.

          Cuando un festival de cine es dirigido por una persona que conoce al derecho y al revés la industria y además los propios miembros de la industria cierran filas entorno a este naciente evento, solo resta la atención de la prensa y del público para llevarlo al estrellato.


          Acapulco y festival de cine: la combinación perfecta

          El director de este festival es nada más y nada menos que Víctor Sotomayor, personaje que junto con su hermano, son punto de referencia en la prestación de servicios cinematográficos en México.

          Su empresa, “Servicios Cinematográficos Sotomayor” lo mismo hace acto de presencia en cada uno de los festivales de cine que se realizan en México que en filmaciones de películas o en el equipamiento de nuevos complejos de las principales cadenas de cine.

          Prácticamente no hay evento donde no estén presentes, lo mismo dando asesoría que prestando equipo y conocimientos técnicos.

          Además de empresario, Víctor Sotomayor es un apasionado del cine y el cargo de director de un festival le viene como anillo al dedo.

          Victor Sotomayor con el respaldo de patrocinadores y los gobiernos del Estado de Guerrero y de la presidencia municipal de Acapulco, tomó la decisión de lanzarse al ruedo en poco tiempo.

          Era el ahora o nunca para iniciar un festival. Por lo que la primera edición del Acapulco Film Fest será más de carácter de exhibición, esperando que el siguiente año con un poco de mayor planeación pueda haber una sección oficial con premios de por medio.

          Aún así, la exhibición de películas promete ser interesante.

          Warner Bros, Videocine, Buena Vista International y Columbia Pictures son de entrada, las distribuidoras que se comprometieron a exhibir en el festival entre 9 y 12 películas inéditas en América Latina, es decir, puros estrenos.

          Sotomayor, ha acordado con Warner Bros que “Batman: El inicio” sea la cinta que abra el festival, además de que la “bati fiesta” oficial en México se realice en el Planet Hollywood de Acapulco.


          Armarán “bati reventón” en Acapulco

          Además de la exhibición de cine y actividades afines, el Acapulco Film Fest es un ambicioso proyecto que forma parte de la nueva imagen que se le quiere dar a este destino turístico, el cual ha tenido inversiones de varios millones de dólares en infraestructura turística para dejar atrás esa imagen familiar y de “lugar viejo” y ofrecer al visitante playas limpìas, los mejores hoteles con instalaciones remodeladas, flamantes campos de golf y una amplia variedad en deportes acuáticos, restaurantes y antros de primer nivel, entre otros atractivos.

          El nuevo Acapulco es una ciudad que no duerme y que ofrece al visitante todas las opciones de entretenimiento en un solo lugar. Y ahora con el Festival Internacional de cine, busca atraer el glamour cinematográfico de antaño, con la presencia de figuras de cine de todo el mundo.

          Esa es la apuesta del festival. Una gran fiesta de cine y un espacio donde el cine mexicano, sin necesidad de viajar al otro lado del mundo, pueda medirse de tu a tú con lo que se está haciendo en otras latitudes.

          Le aseguro que esta primera edición del festival seguramente será usada como ensayo. Y es que cuando el certamen agarre vuelo, creame que nadie lo va a parar.

          México necesitaba tener nuevamente un festival de cine en la playa, tanto por promoción turística, como para servir de gancho para atraer proyectos para filmarse en el lugar y desde luego, un festival junto al mar siempre es un plus bien recibido por el público e invitados al evento.

          Pero también nuestra industria requería un festival con alguien a la cabeza que tuviera realmente nociones de su trabajo, visión y sobre todo, una idea clara de hacia donde ir.

          No se asombre si el siguiente año ve usted desfilar lo mismo a actores y realizadores de Hollywood que del circuito de cine independiente al lado del talento mexicano, además del agarrón que seguramente se darán sus películas ya estando en competencia

          El Festival Internacional de Cine de Acapulco tiene capacidad para eso y más.

          INTERMEDIO


          Es una ocasión histórica.

          La presencia mexicana en Cannes es numerosa y sobre todo, acompañada de los aplausos del público y el elogio de la crítica.

          Es cierto, mucho revuelo causó la noticia de que Salmita Hayek fuera jurado en Cannes. Para bien o para mal, sin ser una experta, ahí está, pese a quien le pese, en el festival de cine más importante del mundo.

          Y si la belleza de Salma ha robado cámara, el trabajo de actores, directores y guionistas mexicanos ha merecido la atención de los medios de comunicación que se han dado cita en esa localidad francesa.

          Carlos Reygadas y Guillermo Arriaga figuran en la Sección Oficial, mientras que el debutante Amat Escalante hace lo propio en la sección “Una Cierta Mirada”.

          Gael García Bernal y el veterano Arturo Ripstein siguen dando de que hablar con sus trabajos mientras que Alfonso Cuarón y Guillermo del Toro aprovechan el festival para dar a conocer su siguiente proyecto.

          I.- Tal vez quien se encuentra más cerca de la gloria es Carlos Reygadas, quien compite directamente por la Palma de Oro. Es autor del bello, poderoso, sórdido y polémico “Japón”, su primer largometraje, descubierto en una sección paralela de Cannes en 2002, desde la que conquistó una mención especial de la Cámara de Oro creada especialmente en su honor. En aquella ocasión los franceses consideraron su película como una de las mejores en la historia del cine.

          Su nueva cinta, “Batalla en el Cielo”, cuenta ya con grandes aprobaciones de parte de la crítica internacional, que la sitúa junto a grandes favoritas como “Last days”, del estadounidense Gus Van Sant, Palma de Oro 2003; o “Caché”, del austríaco Michael Haneke.

          Carlos Reygadas está compitiendo al lado de una veintena de cineastas, entre ellos figuras de reconocido prestigio mundial como Atom Egoyan, Lars von Trier, David Cronenberg, Amos Gitai o Jim Jarmusch.

          Lo fabuloso de todo esto es que Reygadas y su nueva cinta han pasado ya por encima de algunos de estos “monstruos”.

          Un aplauso de tres minutos al término de la proyección lo dicen todo. Es cierto, hubo por ahí algunos abucheos puesto que no siempre es fácil complacer a todo el mundo.

          Con premio o sin premio, nuevamente ha dejado buen sabor de boca, algo difícil de obtener entre los gustos tan exquisitos de los asistentes a esta justa, insistimos, la más importante de la industria cinematográfica mundial.

          II.- “Las Tres Muertes de Melquíades Estrada” está basada en el caso real de la muerte de un emigrante, hace diez años, a manos de un policía fronterizo, quien utilizó como pretexto que había confundido a su víctima con un “coyote”. El guionista de la cinta es nada más y nada menos que Guillermo Arriaga (“Amores Perros”, “21 Gramos”)

          “Las Tres Muertes de Melquíades Estrada” marca el debut de Tommy Lee Jones en la dirección. En la cinta tambíen participan algunos mexicanos frente a las cámaras como Vanesa Bauche, Gustavo Sánchez Parra (ambos curiosamente triunfaron con “Amores Perros”) y Maya Zapata.

          La cinta escrita por un mexicano y actuada por mexicanos, habla sobre el espinoso problema de los inmigrantes, del cual los gobiernos de México y Estados Unidos se echan la bolita mientras nuestros paisanos viven al filo de la navaja. Mostrar ese problema sin tapujos al mundo es sin duda un gran acierto de Tommy Lee Jones.

          El filme también se encuentra en la Sección Oficial compientod por la Palma de Oro.

          III.- El otro realizador mexicano del momento en Cannes, Amat Escalante y su película “Sangre” ya también recibió excelentes comentarios. La cinta opta a la Cámara de Oro por tratarse de un primer largometraje y a los tres galardones que se otorgan en la sección “Una Cierta Mirada”, donde fue seleccionado.

          Escalante fue, además, el director adjunto de “Batalla en el cielo” y subraya en sus declaraciones a la prensa que Reygadas le ayudó mucho, entre otras cosas a traer a Cannes su propia película.

          Para el delegado artístico del Festival, Thierry Fremont, estas dos películas fueron las más valiosas de todas las vistas en México.

          La vitalidad de la cinematografía mexicana continua en la Cinefundación de Cannes, donde Francisco Vargas estrena “El violín”, un cortometraje realizado gracias al proyecto de ayuda a jóvenes talentos del programa “En Construcción”, una colaboración de los Festivales de Cine de San Sebastián y Toulouse .

          A este trabajo se unen los tres cortos premiados en la pasada edición del Festival de Morelia: “Trópico de Cáncer”, de Eugenio Polgovsky; “El pasajero”, de Matías Meyer y “De raíz”, de Carlos Carrera.

          Además, el mexicano Gerardo Naranjo es uno de los 18 artistas seleccionados por el Taller, un nuevo programa creado para ayudarles a terminar y distribuir un proyecto de película en curso.

          IV.- “Los héroes y el tiempo” de Arturo Ripstein retoma el documental Lecumberri, filmado por el propio Ripstein hace casi 30 años, cuando conversó con cuatro presos políticos y guerrilleros, antes de que se desmantelara la cárcel preventiva de la ciudad de México.

          El largometraje, el cual cuenta la vida de cuatro ex guerrilleros, es en palabras de Ripstein su proyecto más triste, porque de este documental emana mucho desencanto.

          El realizador mexicano, quien también tuvo buenas críticas en la presentación de su trabajo en la 44º Semana de la Crítica, comentó a la prensa que su intención al hacer este documental es que no se pierda la memoria de lo que fueron los presos políticos en México.

          Ripstein anunció su siguiente proyecto: “El carnaval de Sodoma”, escrita por Paz Alicia Garciadiego, basada en la novela homónima del dominicano Pedro Antonio Valdez y que protagonizarán Patricia Reyes Spíndola, Luis Felipe Tovar y la española Leonor Watling,

          V.- Y por si lo anterior no fuera poco, el cine mexicano fue homenajeado en la sección “Cines del Mundo” del 58vo. Festival de Cannes con una serie de cortos y largometrajes.

          “La fórmula secreta” y “Los magüeyes” de Rubén Gámez, “Sólo con tu pareja” de Alfonso Cuarón, “Perfume de violetas” de Maryse Sistach y una serie de ocho cortos conformaron el programa organizado por Conaculta e IMCINE.

          A este evento se agregaron los homenajes rendidos en estos días al realizador Emilio Fernández con tres de sus filmes restaurados, “Enamorada”, “La Perla” y “Salón México” en la sección “Cannes Classic”.

          En medio de tanto cine mexicano, Alfonso Cuarón y Guillermo del Toro se apersonaron en Cannes para dar el anuncio oficial, de su proyecto “El laberinto del fauno”, que el próximo junio empezará a rodar Guillermo coproducido por Alfonso.

          En tanto, también se dejaron ver muy cariñosos Gael García Bernal y Laura Elena Harring, protagonistas junto con William Hurt de “The King”, ópera prima de James Marsh que se exhibiío en “Una cierta Mirada”.

          OBSESIONES EN CORTO

          Creo que nadie en Cannes creería que el cine mexicano está en crisis. Seguramente se botarían de la risa al oír semejante ocurrencia. Pero es la puritita verdad. “Sangre” y “Batalla en el cielo” son productos independientes. ¡Ups! Pequeño detalle. *** Si alguno de los mexicanos participantes en Cannes se lleva algún premio durante la ceremonia de clausura del próximo 22 de mayo, será a nombre propio y no de una industria que los ha dejado en el desamparo. *** Casi 28 años después de que se vio por primera vez, se estrena a nivel mundial el tercer capítulo, en este caso, el último, de la leyenda de ciencia ficción más rentable de la historia del cine. Con el “Episodio III: La venganza de los sith”, George Lucas reúne todas las piezas del rompecabezas que comenzó con “La guerra de las galaxias: Una nueva esperanza”, estrenada el 27 de mayo de 1977. Nadie se explicaba por qué iniciaba en el capítulo IV, ¿dónde estaban el I, II y III? Lucas ha dicho que siempre pensó en que sólo fuera una trilogía (La guerra de las galaxias, El imperio contraataca y El regreso del Jedi), pero ante la exigencia de una naciente cultura “starwariana”, debió preparar los tres capítulos primeros, para explicar el origen de aquellos fantásticos personajes, que tomó de los samuráis, de los western, las leyendas medievales,y hasta de la Biblia. *** A continuación ofrecemos una breve numeralia para dar un panorama general de lo que significa el estreno del Episodio III. *** Las 2,300 escenas con efectos especiales superan las 2000 del Ataque de los clones y quedan por debajo los 1400 utilizados para “El retorno del rey”. *** “La amenaza fantasma” tuvo una recaudación de mil millones de dólares y es la cuarta película más taquillera de todos los tiempos. “La guerra de las galaxias” es la 13 más taquillera, con unos 800 millones de dólares recaudados. *** La fortuna personal de George Lucas se calcula en unos 3 mil millones de dólares, según la revista Forbes y es el cineasta independiente que fuera de los grandes estudios realiza las películas que quiere y sólo emplea a la Fox como su distribuidora. *** Esta saga intergaláctica ha generado casi 3 mil 400 millones de dólares en taquilla mundial -las cinco entregas-, 9 mil millones de dólares en ventas de productos y 130 millones de dólares en la venta de dvds. No hay duda de que el Episodio III seguirá rompiendo records.*

          Correspondencia con esta intergaláctica columna:

          codigocine@yahoo.com


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              lunes, mayo 16, 2005

              Sahara



              Siguiendo el estilo aventurero de Indiana Jones y la fórmula cinematográfica de “La Momia”, llega a la cartelera mexicana“Sahara”, el primer éxito de taquilla de la española Penélope Cruz.

              En un momento en el que los aventureros se habían convertido en una auténtica reliquia dentro del séptimo arte, aparece una auténtica peripecia cinematográfica que reúne los ingredientes necesarios para sentir el impulso de la adrenalina en el cuerpo.

              Y es que el cine de aventuras ha venido experimentando en los últimos años un tímido “renacimiento”, de mano de títulos como “Océanos de fuego”, “Master & Commander”, “La leyenda del tesoro perdido”, “La momia” o “Piratas del Caribe”.

              Con “Sahara” se revitaliza aún más el género, pues se aleja de los elementos mágicos de estas dos últimas sin llegar a la seriedad del filme de Weir, y consigue así un tono fiestero-aventurero muy próximo a las películas de Indiana Jones.

              Se trata de la adaptación de una novela de Clive Cussler y su personaje Dirk Pitt al que da vida Matthew McConaughey.

              Pitt es un aventurero que junto a su amigo de toda la vida, Al Giordino (Steve Zahn), trabaja en la NUMA, Agencia Nacional Submarina dirigida por el Almirante Sandecker (William H. Macy).



              Pitt está obsesionado en encontrar un tesoro desaparecido durante la guerra de secesión en un barco acorazado que según parece llegó a África. Todo parece un mito hasta que se topa con una de las monedas del tesoro y pone manos a la obra.

              Mientras tanto Eva Rojas (Penélope Cruz), una doctora de Naciones Unidas, investiga una extraña enfermedad que se extiende con rapidez pero hay gente que trata de tapar el hecho y cuando dan con ella será cuando se cruce con Dirk Pitt y unan sus caminos.

              El buque perdido es un misterio un tanto inverosímil, pero Dirk, Al y Eva no se desaniman y aplican toda inteligencia y su valentía para vencer a peligrosos guerreros, conquistar paisajes imposibles y llegar al fondo de la leyenda.

              “Sahara” es el primer largometraje de Breck Eisner. Su experiencia dio comienzo con la dirección de anuncios. Contó con la referencia de Steven Spielberg para que dirigiera “Taken”, miniserie de ciencia ficción producida por el propio realizador de “Tiburón”.

              El encanto del filme es sin duda el ambiente de camaradería que hay entre los personajes masculinos, tipos tan curtidos como espontáneos que te sonríen cuando acaba de explotar una bomba a su lado.

              Un humor que, curiosamente, se acerca a la chulería de “Ocean’s Eleven”, película a la que también recuerda en algunos momentos la banda sonora.



              La película no es nada que no hayamos visto antes pero cumple perfectamente con su cometido y tiene varios puntos a su favor.

              Para empezar están los protagonistas, que cumpliendo sus respectivos roles se alejan un poco del estereotipo ya que no lo llevan a la exageración. McConaughey, siendo el héroe, no es el típico aventurero galán y zarrapastroso que debe mostrar su lado salvaje (comiendo bichos o peleándose con alguna fiera) Steve Zahn siendo el gracioso, no es un personaje que ce en lo pesado.

              De hecho ambos hacen más una especie de duo dinámico con un toma y daca de metidas de pata.

              Penélope Cruz por su parte tiene un papel que va más allá del tradicional “estoy en apuros, ya estás tardando en venir a por mí” y juega un papel importante en la historia.

              La historia evidentemente se toma sus licencias a favor de una mayor espectacularidad pero sin exageraciones.

              Así, cosas como ver un barco blindado en plena Guerra de Secesión o unos protagonistas capaces de construir un improvisado transporte en plan windsurf con una avioneta estrellada se dejan pasar porque resultan coherentes dentro de una cinta de este tipo.



              Pero también tenemos una ración de realidad dentro de todo esto porque temas como las dictaduras Africanas y cómo el mundo finge demencia de ellas, cómo hay gente en occidente (eso sí, un francés) que saca tajada de las mismas o el peligro de no prestar atención al medio ambiente tienen una importancia muy grande en la cinta.

              No es una película de corte social pero introduce perfectamente esos temas y hace bien en tocarlos incluso con crítica a los norteamericanos incluida, algo muy poco habitual (juraría que ni siquiera he visto una bandera estadounidense) en el cine hollywoodense.

              Breck Eisner da ritmo, emoción y un puñado de escenas espectaculares muy logradas y en cambio moderadas, en el sentido de que no hay una explosión cada 10 minutos.

              De todas formas, esta buena química general no se sostendría de no ser por un guión sencillo pero que encadena bien los momentos de acción y por una fenomenal puesta en escena.

              En este sentido, Eisner sigue los pasos de Spielberg a la hora de mantener el pulso narrativo y rodar las divertidísimas persecuciones, aunque también se agradecen esos planos aéreos a la Tony Scott.

              En definitiva, una película entretenida, con un argumento absolutamente intrascendente, pero tan bien hecha que amerita la pena dejar el cerebro al lado de una bolsa de palomitas.

              Nuestra Opinión: @@1/2

              Sahara
              (Estados Unidos-Reino Unido-Alemania-España, 2005)
              Director: Breck Eisner
              Guión: Thomas Dean Donnelly, Joshua Oppenheimer, John C. Richards y James V. Hart, basados en la novela de Clive Cussler
              Música: Clint Mansell
              Fotografía: Seamus McGarvey
              Con: Mathew McConaughey, Penélope Cruz, Steve Zahn, Lambert Wilson, William H Macy
              Duración: 124 minutos
              Distribución en México: Artecinema
              Clasificación: @ Insoportable, @@ Regular, @@@ Buena, @@@@ Obra Maestra

              Correspondencia con esta aventurera columna:

              codigocine@yahoo.com




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                  lunes, mayo 09, 2005

                  Cruzada



                  Con relativa frecuencia la Iglesia ha teñido de sangre las páginas de su historia.

                  Espada en mano envió a sus caballeros más “carismáticos” para liberar los Lugares Santos del dominio de los “infieles”.

                  Desde el siglo XI al siglo XV fueron diez las incursiones de los cristianos en Jerusalén, algunas comandadas por leyendas vivientes como Ricardo Corazón de León y San Luis; todos ellos dejaron su huella mortal en las tierras de Cristo.

                  Ridley Scott ha dado vida a un complejo cuento moral, lleno de diálogos dominados por sentencias acerca de Dios, el pecado, el castigo y la redención en una historia que transcurre en los albores del primer milenio.

                  En 1186, entre la segunda y la tercera Cruzada, los pueblos cristianos, musulmanes y judíos que habitan la Tierra Santa han firmado una tregua que les iba a traer la paz momentáneamente.

                  Respetando a grandes rasgos los personajes y los hechos reales, la película se centra en la odisea de Balian (Orlando Bloom), un joven herrero que ha perdido a su esposa e hijo y, por lo tanto, también la fe y la autoestima.



                  Su triste destino cambia cuando arriba al pueblo Godfrey de Ibelin (Liam Neeson), que resulta no sólo ser su padre, sino el único hombre capaz de sacarlo de su depresión e instruirlo en el universo guerrero (y moral) de los caballeros.

                  Lo que sigue es una saga de traiciones, revueltas y batallas entre cristianos y musulmanes con el control de Jerusalem como principal objetivo. Todo matizado con una inevitable subtrama romántica, pretexto para hacer aparecer en escena a la sensual Eva Green (la sex-symbol de “Los soñadores”, de Bertolucci).

                  La epopeya histórica se ha convertido en uno de los géneros preferidos por Hollywood en los últimos años. Desde “Gladiador”, no cuesta agrupar “Cruzada” con títulos recientes como “Troya”, “Rey Arturo” y “Alejandro Magno”, aunque en realidad, sí resulta algo más complicado diferenciarlos.

                  Todas estas películas se toman generosas libertades respecto al rigor histórico y todas son demasiado largas --dos horas y 40 minutos de promedio--.



                  Como genuinos productos de la era digital, todas se sitúan en escenarios impecablemente reconstruidos, ofrecen acción rápida, frenética y poco sorprendente, y están protagonizadas por un actor que no pega ni con chicle, aunque Orlando Bloom sale mejor parado que, por ejemplo, Colin Farrell en “Alejandro Magno”.

                  “Cruzada” pone más el acento en las batallas dialécticas que en las de los ejércitos enfrentados.

                  No faltan, obviamente, ni los combates cuerpo a cuerpo, ni las flechas incendiarias cayendo sobre Ciudad Santa, ni las torres de ataque sarracenas cayendo una a una, ni las masas de soldados convenientemente digitalizadas (recuérdese que “Gladiador” fue todo un hito en este sentido).

                  Pero nada de eso importa tanto como las referencias al mundo contemporáneo, que pululan más que cualquier espada. Los señores de la guerra son aquí ultras, convencidos de que “matar a un infiel es ganar el camino al cielo”.



                  El realizador no sataniza a musulmanes ni cristianos, al contrario: la religión en “Cruzada”es, mayormente, vehículo para la tolerancia.

                  El filme deja claro que la culpa del conflicto está en los fundamentalismos aislados que contaminaban ambos bandos.

                  ”Cruzada” apuesta por la corrección política: los árabes son hombres de honor (salvo sus facciones más radicales, que derrochan crueldad) y los caballeros templarios están lejos de ser los héroes sin mácula de la Cristiandad.

                  Y por si fuera poco, el idealismo y la fe se diluyen en las terribles luchas por el poder. No hay causas sagradas.

                  La película de Scott se aleja no poco del esquema de su anterior “Gladiador”, con un héroe (notable Orlando Bloom) descreído, vacilante, incapaz de transmitir emoción al espectador. Y esto es lo que más se extraña en la cinta: un héroe de acción con la fuerza y la empatía como para cargar el peso de casi dos horas y media de aventuras.



                  En este sentido, Orlando Bloom (“El señor de los anillos”, “La maldición del Perla Negra”) se encuentra muy lejos aún del Russell Crowe de “Gladiador” o incluso del Mel Gibson de “Corazón valiente”.

                  Si algo hay que protestarle a Ridley Scott es que la primera parte de la película es excesivamente detallista, con un metraje desmedido y una historia que no acaba de arrancar.

                  Aún así, la obra remonta el vuelo alcanzando instantes del esplendor de los grandes filmes épicos de antaño.

                  Nuestra Opinión: @@@

                  Cruzada
                  (Kingdom of heaven, Estados Unidos-Reino Unido-España-Alemania, 2005)
                  Director: Ridley Scott
                  Guión: William Monahan
                  Música: Harry Gregson-Williams
                  Fotografía: John Mathieson
                  Con: Orlando Bloom, Eva Green, Jeremy Irons, Edward Norton, Brendan Gleeson, Liam Neeson, Ghassan Massou
                  Duración: 145 minutos
                  Distribución en México: 20th Century Fox
                  Clasificación: @ Insoportable, @@ Regular, @@@ Buena, @@@@ Obra Maestra

                  Correspondencia con esta guerrera columna:

                  codigocine@yahoo.com




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                      lunes, mayo 02, 2005

                      xXx 2: Estado de emergencia


                      Vin Diesel declinó su participación en la secuela de “xXx”. Creyó que con una cinta era bastante, probablemente porque es hora de cambiar personajes y sacudirse etiquetas.

                      Samuel L. Jackson, por su parte, no puso peros para repetir en la piel del agente Augustus Gibbons, esta vez en compañía del rapero Ice Cube y a las órdenes del neocelandés Lee Tamahori con Rob Cohen, director de la primera entrega, limitándose en esta ocasión a funciones de productor ejecutivo.

                      Cube es un soldado condecorado de las fuerzas de operaciones especiales, recluido en una prisión militar y reciclado y reclutado como nuevo agente xXx por el agente Augustus Gibbons (Samuel L. Jackson), miembro de la agencia de seguridad nacional para la ocasión.

                      ¿La misión?

                      Infiltrarse en un grupo de disidentes radicales del gobierno guiados por el secretario de defensa el General Gen. George Octavius Deckert (Willem Dafoe), que perpetran un golpe de estado en la sombra.

                      Lejos de los gélidos paisajes de Praga, donde Diesel ejecutaba justicia en la primera entrega, el meollo de la acción se muda al mismo corazón del imperio americano: Washington capital.



                      Como decíamos al inicio, aunque no aparezca ni una sola vez en la película, es imposible no mencionar a Vin Diesel al hablar de “xXx”.

                      Creado apenas una película atrás por la dupla Diesel-Cohen, la idea central de “xXx” era la de poner al día la saga de James Bond, con tatuajes y deportes extremos en vez de esmoquin y martinis.

                      Pero, tal como sucedió con “Rápido y furioso”, tanto el director Rob Cohen como su estrella huyeron antes que le llegase el turno a la secuela.

                      No dejan de ser mencionados tangencialmente cuando los encargados de reclutar a un nuevo xXx piensan en voz alta que deben buscar uno con más actitud, con algo más que una pasión por el esquí o los deportes extremos.

                      Y allí es donde entra en acción Ice Cube, una de las primeras grandes figuras del hip hop estadounidense, pero devenido en eterno segundón en el mundo de las películas de acción, aquí por primera vez como protagonista, al lado de Samuel L. Jackson como su instructor y Willem Dafoe como el malo de la película.

                      Abandonando la idea del James Bond con tatuaje, esta segunda “xXx” es una película con autos, negros, mucho hip hop y escenas de acción con demasiada posproducción. Al punto de que en sus momentos cumbres parece más un videojuego que una película de acción.



                      Cinta predigerida y totalmente previsible, casi un esquema básico aún por llenar antes que una película, lo destacable de un producto tan malo como “xXx 2” es que tiene intenciones nobles.

                      Tal vez así se explique que un director como Lee Tamahori se haya prestado a estar al frente de semejante fiasco.

                      Pero, además de no lograr jamás articular una sola escena convincente, lo peor de “xXx 2” es que Peter Strauss como presidente progre y humano es tan falso que es imposible no desear que William Dafoe, siempre tan cómodo en el papel de villano, llegue al poder de una vez por todas y la parta su mandarina en gajitos.

                      Que la cinta ya no trate de asuntos internacionales, sino de confabulaciones internas y que haya en torno del propio presidente norteamericano sectores exacerbadamente radicales que ven debilidad en sus políticas moderadas prestan al film un ligero sabor de actualidad.

                      Lo que importa, de todos modos, es el gran desfile de violencia y acción, el cual está asegurado por el director Lee Tamahori y por una producción que no ahorró recursos ni tecnología para asistirlo.

                      Nadie va a reclamar por la falta de originalidad del guión ni por la abundancia de clichés ni por las hazañas cada vez más inverosímiles practicadas por el héroe de turno y sus compañeros y que tanto trabajo proporcionan a los dobles.

                      Pudo haberse esperado, sí, un tono algo más cínico.



                      A Willem Dafoe, Samuel L. Jackson, Peter Strauss y el gracioso Michael Roof les sobra oficio para asumir papeles que conocen de memoria.

                      La dosis de belleza femenina está a cargo de la rubia Sunny Mabrey y la morena Nona Gaye.

                      La cuestión de si la triple X de Ice Cube es o no preferible al de Vin Diesel, es cuestión de gustos.

                      Este agente xXx número 2 tiene la rudeza, la fuerza y la energía física de Ice Cube y por supuesto conserva, además de las tres equis tatuadas en la nuca, la pasión por la velocidad y el coraje para atreverse a cualquier desafío físico por disparatado que parezca, pero ha heredado poco y nada del humor de Vin Diesel y ha perdido casi por completo el espíritu romántico.

                      Lo que no falta, claro, es el entretenimiento gratuito: lo hay en cantidad y variedad.

                      Intervienen armas y vehículos de toda especie, a cual más poderoso y sofisticado, de modo que detonaciones, enfrentamientos, catástrofes y explosiones se suceden apenas interrumpidas por breves escenas que se ocupan de establecer un hilo argumental.

                      “xXx 2: Estado de emergencia” está dedicada a aquellos incondicionales de la acción que, en materia de combates cuerpo a cuerpo, explosiones, disparos, persecuciones y escapes increíbles, no se sentirán defraudados.

                      Nuestra Opinión: @@

                      xXx 2: Estado de Emergencia
                      (xXx 2: State of the Union, Estados Unidos 2005)
                      Director: Lee Tamahori
                      Guión: Simon Kinberg
                      Fotografía: David Tatersall
                      Música: Marco Beltrami.
                      Con: Ice Cube, Willem Dafoe, Samuel L. Jackson, Peter Strauss, Scott Speedman
                      Duración: 101 minutos
                      Distribución en México: Columbia TriStar Films
                      Clasificación: @ Insoportable, @@ Regular, @@@ Buena, @@@@ Obra Maestra

                      Correspondencia con esta extrema columna:

                      codigocine@yahoo.com



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