lunes, 27 de febrero de 2006

Los tres entierros de Melquíades Estrada



El filme que obtuviera dos premios en Cannes (actor y guión), fue de lo mejor que vimos en festivales el año pasado y sin duda, uno de los mejores estrenos del 2006 (para muestra un botón: nunca habíamos hablando tanto de una película) y esto es así, sin desmerecer la sólida, contundente, labor del “debutante” (ópera prima en pantalla grande, antes ya había hecho lo propio para la televisión) Tommy Lee Jones tanto detrás como delante de cámaras, por obra y gracia del guionista de moda del cine mexicano: Guillermo Arriaga.

Es una película con una trama simple. Lo complicado, es la estructura narrativa y todo el mensaje que lleva a cuestas.

Pete Perkins (Tommy Lee Jones) es un capataz de un rancho que se hace amigo de un joven, sencillo y tímido aspirante a vaquero llamado Melquíades.

Un mal día, el bueno de Melquíades fallece a causa de los disparos realizados por Mike Norton (Barry Pepper), un joven oficial de la patrulla fronteriza.

Perkins ha prometido a Melquiades un entierro digno y eso es justo lo que va a hacer.

Acostumbrado al cine actual repleto de escenas de violencia y muerte tan injustificadas y prescindibles como las historias en que aparecen, siempre es refrescante poder disfrutar de un buen guión que rinde culto a la amistad, a la lealtad y a la vida, de paso dando un duro repaso a los norteamericanos, bien sea en modelo “ken y barbie” o en forma de parejas condenadas desde su boda a una triste soledad poligámica, que al final no son más que patéticas presas de su profunda infelicidad y vacío vital.


© Columbia Pictures

La cinta nos muestra escenas muy interesantes que describen a la perfección el extraño territorio de la frontera de Estados Unidos con México, que es un quisquilloso lío de culturas y, sin embargo, el último lugar de refugio de los vaqueros de toda la vida que contemplan el tiempo pasar con mucha calma y sin prisas, al contrario que los ciudadanos de El Paso, que se encuentran atascados en puebluchos de mala muerte sin ningún objetivo o propósito en la vida.

Una película diferente que cala hasta muy dentro del espectador, utilizando la sencillez y la tozudez de un americano con una promesa que cumplir, para denunciar la actual situación de violencia en la frontera entre México y Estados Unidos y retorcer el guion hasta un nivel de realismo que por momentos llega a parecer utópico y desmesurado al reflejar actitudes por ambas partes tan insólitas como radicalmente opuestas.

En la trama intervienen una extraña mezcla de espesos personajes, muy diferentes a los clásicos del género, una polvorienta historia que recrea de forma precisa la frontera más o menos permeable entre el mundo del norte y el mundo del sur y una forma interesante de venganza, aquélla en la que el culpable al menos se ve obligado a cumplir el último deseo de su víctima.


© Columbia Pictures

Melquíades inicia su viaje sin retorno en sentido inverso, hacia la profundidad de sus orígenes y en él le acompañarán su mejor amigo y su verdugo, los más inesperados compañeros de fatigas.

Quizá al espectador pueda costarle hacerse con las riendas de la historia, en parte debido a la forma que tiene Guillermo Arriaga de entender el tiempo (“Amores Perrros”, pero especialmente “21 gramos” son muestra de ello), que pasa del pasado al presente sin solución de continuidad, hasta que consigue mostrar la situación psicológica de los personajes.

No es una película al uso.


© Columbia Pictures

No hay héroe al que condecorar ni un villano tan villano que no tenga salvación.

Esto es el cine.

Una historia bien contada, bien facturada, con una interpretación estupenda, un hilo argumental sorprendente que se pasea por la ternura, la amistad, el humor negro, la venganza. Un viaje, un verdadero viaje por la vida.


© Columbia Pictures

La frontera de sol y de piedra que cercena la tierra de Texas, la frontera que fulmina la vida y anuncia la muerte, la frontera entre la crueldad y la piedad, la ley y el desorden, la amistad y la devoción, el amor y el desamparo.

Tommy Lee Jones interpreta y dirige una película excelente, con el soporte de un espléndido guión firmado por Guillermo Arriaga, una fotografía soberbia de Chris Mengues y unas actuaciones de primer nivel para poner al espectador en medio de un viaje de polvo, sudor, soledad y esperpento, un baile de víctimas y de verdugos.

Como en todos los grandes viajes, el final del camino no existe.

Nuestra Opinión: @@@@

Los tres entierros de Melquíades Estrada
(The Three Burials of Melquiades Estrada, Estados Unidos-Francia 2005)
Dirección: Tommy Lee Jones
Guión: Guillermo Arriaga
Fotografía: Chris Menges
Música: Marco Beltrami
Con: Tommy Lee Jones, Barry Pepper, Julio Cedillo, Dwight Yoakam, January Jones, Melissa Leo, Levon Helm, Mel Rodríguez, Cecilia Suárez, Ignacio Guadalupe, Vanessa Bauche, Irineo Álvarez, Guillermo Arriaga
Duración: 121 minutos
Distribución en México: Columbia Pictures
Clasificación: @ Insoportable, @@ Regular, @@@ Buena, @@@@ Obra Maestra

Correspondencia con esta viajera columna:

codigocine@yahoo.com


Trailer, The Three Burials of Melquíades Estrada















.

0 comentarios: