viernes, 10 de marzo de 2006

Caminando sobre el agua

Obra extraña y fascinante pone de manifiesto desde la primera escena su vocación de medicamento intelectual-emocional y su voluntad de poner uno o varios dedos encima de la llaga.

Eyal (Lior Ashkenazi) recibe el encargo de hacerse pasar por guía turístico y acompañar durante una semana a Axel (Knut Berger), un joven alemán que viene a visitar a su hermana Pia (Carolina Peters), instalada desde hace unos años en un kibbutz.

El abuelo de Axel fue un oficial nazi que consiguió escapar a los procesos de Nüremberg y el Mossad cree que, tras esconderse durante décadas en Argentina, puede haber vuelto a Europa.

El agente de los servicios secretos debe pues espiar a los dos jóvenes y averiguar cualquier indicio que permita al Mossad encontrar al anciano y arrastrarlo a un tribunal israelí.

A lo largo del viaje se establece una curiosa relación entre el entusiasta y agradable Axel y el sobrio Eyal, armonía en todo caso que se trunca cuando éste último descubre que el joven alemán es homosexual.

Eyal, no obstante, deberá viajar poco después contra su voluntad en su busca a Alemania cuando trascienda que el abuelo de Axel, a quien incluso éste cree muerto desde hace tiempo, puede estar a punto de volver a casa.


© Zima Entertainment

Esta oscura historia de intriga adquiere cuerpo, interés y credibilidad sustancialmente a través de la oposición entre sus dos protagonistas y los consiguientes retratos de personajes.

Eyal representa al hombre hermético israelí que desde una concepción fanática del patriotismo rechaza violentamente cualquier crítica a su visión agresiva del Estado, mientras que Axel es un joven idealista que trabaja educando a niños pequeños, para quien el Holocausto supone una vergüenza anclada en el pasado de la que se ha desligado por completo.

Esta oposición tan violenta de personalidades supone una fuente de tensión latente en la primera parte del filme, que cristaliza abiertamente cuando Eyal advierte la tendencia sexual de Axel, y adquiere la forma de un repudio intolerante en el que se suma la xenofobia hacia unos alemanes percibidos como verdugos con botas de las SS y la homofobia.


© Zima Entertainment

No obstante, la evolución a la que el personaje en cuestión se ve abocado, por un lado por su celo profesional y, por otro, por el dolor reprimido causado por el reciente suicidio de su mujer, lo conducirán durante su viaje a Alemania a una superación progresiva de sus prejuicios en forma de liberación emocional.

La tercera película de Eytan Fox comienza con brillantez, examinando las relaciones con Alemania y la vida en un país en guerra donde el débil es el palestino.

En la segunda parte domina el aspecto humano, menos logrado porque resulta artificial, pero no carente de interés.

Hay un largo viaje por Alemania, muchas conversaciones, muchas tesis que discutir.


© Zima Entertainment

Durante muchos minutos el espectador se pregunta cuál es el tema de la película, hasta descubrir que no existe, todo consiste en poner codo con codo a un alemán, descendiente de un asesino nazi, con un judío, descendiente de judíos alemanes perseguidos por los nazis, y descubrir que pueden hablarse, pueden ir juntos a Israel y a Berlín, pueden enterrar un pasado que los separa, y convivir.

Los mayores valores de “Walk on Water” se desprenden de un guión ágil, entretenido, que no descuida la exhibición del sentir de los personajes, y que encuentra buen apoyo en las interpretaciones de los actores, en especial en Knut Berger.

Al mismo tiempo, lo temático que, en principio, parecía que iba a representar esta dramaturgia finalmente queda algo desvaída.

Eytan Fox (“Yossi & Jagger”) se ha convertido en el cineasta con mayor proyección de la industria cinematográfica de su país, gobernada casi en exclusiva por Amos Gitaï.

Nuestra Opinión: @@@1/2

Caminando sobre el agua
(Walk on water / LaLehet Al HaMayim, Israel 2004)
Director: Eytan Fox
Guión: Gal Uchovsky
Fotografía: Tobias Hochstein
Música: Ivri Lider
Con: Lior Ashkenazi, Knut Berger, Caroline Peters, Gideon Shemer, Hanns Zischler, Ernest Lenart, Carola Regnier
Duración: 103 minutos
Distribución en México: Zima Entertainment
Clasificación: @ Insoportable, @@ Regular, @@@ Buena, @@@@ Obra Maestra

Correspondencia con esta rencorosa columna:

codigocine@yahoo.com




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