viernes, 3 de marzo de 2006

Capote



El 15 de noviembre de 1959 Perry Smith y Dick Hickock llegaron a la granja de los Clutter, en Garden City, Kansas, típico paisaje rural norteamericano: trigo, defensores de la abstención sexual y alcohólica, iglesias, votantes de los republicanos.

“Como las aguas del río, como los automovilistas de la autopista y los trenes amarillos que bajan serpenteando por las vías del Santa Fe, el drama, en forma de acontecimiento excepcional, nunca se había detenido allí”, escribiría luego Capote.

Pero ese día ese pequeño pueblo fue noticia porque Smith y Hickock, sin dar con el dinero que buscaban, pusieron una bala en la cabeza de cada miembro de la familia Clutter.

El año de 1966 fue el mejor en la vida del escritor norteamericano Truman Capote, y ya se sabe lo que sucede cuando alguien llega a su punto más alto: sólo le resta el camino del descenso.

Qué motivos provocaron ese viraje es la pregunta detrás de “Capote”, que acaso le valga a Phillip Seymour Hoffman un Oscar como mejor actor y si no es así, al menos tendrá un merecido reconocimiento a una carrera destacada pero que le ha marginado generalmente en roles secundarios.

Su interpretación es el principal motor y pilar de una historia que nos lleva directamente a la mente del hombre que escribió una de las obras más importantes de Estados Unidos y del género.



Una novela en la que por primera vez se mezclaba la ficción con el estudio científico y analítico.

Aquel crimen fue contemplado por Truman Capote como la constatación clara de la división profunda de las dos Américas.

Lo que empezó como un mero artículo para un periódico terminó por sumergirle en un mundo del que ya no podía escapar.

Capote tenía la necesidad de aproximarse a los hechos, de hablar con los asesinos, de poder comprender sus mentes, incluso llego a mantener una relación muy estrecha de amistad.

Por otra parte estaba la novela, su gran novela, esta necesitaba un final y la única manera de lograrlo era con la definitiva conclusión de la sentencia de muerte a la que habían sido condenados los autores del crimen.



Algunas películas se recuerdan por su música, por su historia, por un beso.

“Capote” será recordada por la magnífica actuación de su protagonista.

Seymour Hoffman es la encarnación viva de Truman Capote.

Su interpretación es pura, pasional, de una magnificencia difícil de explicar.

Cada gesto y mirada refleja la decadencia y al mismo tiempo glamour que tenía el escritor de “Desayuno en Tiffany´s”.

El tono de voz con el que interpreta a Capote es magistral y acaba siendo uno de los elementos fundamentales de la cinta.



Bennet Miller, cuya carrera como director publicitario ha sido muy premiada y reconocida, construye una historia que se centra en los años concretos en los que Truman desarrolló su obra maestra.

Desde que se enteró de los asesinatos en las paginas de un periódico hasta que concluyó de forma definitivamente su obra.

Aunque ciertamente la maestría en la dirección y ejecución no es el principal fuerte de la película, este es correcto y cumple con su cometido. También se agradece que la cinta no caiga en la sordidez y simpleza que habría sido plasmar de forma vulgar y directa la homosexualidad del escritor o sus coqueteos con las drogas.

Bennet Miller prefiere ofrecernos una visión humana de Capote y de su complicado mundo interior.

Tampoco tiene nada que ver con la obra maestra “A sangre fría”, dirigida por Richard Brooks en 1967. Por tanto cualquier comparación es inútil, si bien “Capote” recoge algunos escenarios aparecidos en esta, como es el caso de la casa donde se producen los asesinatos.

El filme es el retrato de una parte de la vida de un polémico personaje que vivió entre los extremos de ser un bufón palaciego o un genio literario.

Nuestra Opinión: @@@@

Capote
(Estados Unidos-Canadá 2005)
Director: Bennett Miller
Guión: Dan Futterman
Fotografía: Adam Kimmel
Música: Mychael Danna
Con: Philip Seymour Hoffman, Catherine Keener, Clifton Collins Jr., Chris Cooper, Bruce Greenwood, Bob Balaban, Amy Ryan, Mark Pellegrino, Allie Mickelson
Duración: 114 minutos
Distribución en México: Columbia Pictures
Clasificación: @ Insoportable, @@ Regular, @@@ Buena, @@@@ Obra Maestra

Correspondencia con esta intrigante columna:

codigocine@yahoo.com




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