viernes, 14 de abril de 2006

La Provocación



Desde hace ya bastante tiempo, el cine de Woody Allen se ha convertido en una prestigiosa denominación de origen vinícola: cada temporada nos llega una nueva cosecha en forma de filme, alcanzando mayores o menores grados cualitativos en función de su gusto o aroma, pero siempre dentro de un nivel de fiabilidad que nunca decepciona.

Sin embargo, llevaba ya unos años el célebre director neoyorkino ensimismado, estancado en una etapa de su trayectoria en la que daba continuamente vueltas a las mismas ideas, construyendo sus tramas a partir de los mismos patrones y solamente introduciendo mínimas variaciones estructurales, que si bien es cierto que este mecanismo servía para dotar de coherencia y homogeneidad a este último tramo de su filmografía, también constituía un evidente síntoma de cansancio por comenzar a atisbarse en esta repetición de tics, una sensación de monotonía, de falta de nuevas perspectivas u horizontes creativos que ayudaran a propulsar y enriquecer su ya configurado universo artístico.

“La Provocación" visita temas bien conocidos por los aficionados a la obra de Allen; pero al menos en su estructura y ejecución ofrece un enfoque fresco, lleno de energía y quizás hasta un nuevo aprecio por el lenguaje cinematográfico que el cineasta parecía haber olvidado.

La trama se centra en Chris Wilton (Jonathan Rhys Meyers), un ex-tenista profesional que trabaja como instructor en un elegante club deportivo de Londres.


© Artecinema

Ahí conoce a Tom Hewett (Matthew Goode), uno de los adinerados socios de tal club, con quien comparte la afición por la ópera y la literatura clásica.

Así comienza su amistad, que pronto se extiende al resto de la familia Hewett, incluyendo a Chloe (Emily Mortimer), la amable hermana de Tom.

La atracción entre Chloe y Chris es obvia, y comienzan una tímida relación que parece complacer a ambos.


© Artecinema

Entonces, en un evento familiar, Chris conoce a Nola (Scarlett Johansson), una joven norteamericana, aspirante a actriz, que también resulta ser la prometida de Tom.

Chris siente instantáneamente una poderosa atracción por ella, y así comienza una pasional e ilícita relación que pondrá en peligro sus respectivos futuros... y mucho más.

Ante todo, “Match Point” es una descarnada y cruel reflexión acerca de la oscura naturaleza que puede albergar el interior del alma del ser humano, un relato repleto de ambigüedad moral, escurridizo, que se va desenvolviendo como si se tratara de una curiosa mezcla entre las ficciones novelescas de Patricia Higsmith y los entuertos repletos de fina hipocresía firmados por la mano maestra de Claude Chabrol.


© Artecinema

De esta forma Allen despliega una inteligente trama argumental alrededor de la figura de un joven proveniente de un estrato humilde, que comienza a ascender dentro de la escala social gracias al matrimonio de conveniencia que consigue realizar con la hija de un importante hombre de negocios.

Aunque “La Provocación” lleva a Woody Allen muy lejos de su terruño (la ciudad de Nueva York), el director encontró en Londres otra interesante subcultura para observar y examinar.

Después de todo, las fallas y vicios humanos que le gusta analizar son universales, y no están sujetos a la rígida geografía de casi todas sus previas películas.

Así, evocando temas muy similares a los de su cinta “Crimes and Misdemeanors”, Woody Allen hace las veces de Dostoevsky moderno, contándonos una historia de crimen y pasión, y enfocándose en el azar como factor determinante que niega en gran medida la validez de conceptos inherentemente cuestionables, como la justicia y la responsabilidad.

Es “Match point” un cuento moral de fondo muy negro.

Tendríamos que remontarnos a la mencionada cinta filmada en 1989 para encontrar dentro de la obra de Allen un drama tan denso, oscuro y de carácter tan existencial y escéptico como este su último filme, ya que elementos de naturaleza tan turbia como son el castigo, la culpa, la pasión prohibida o la ambición se convierten en los ejes vertebrales y constitutivos de una trama en la que no hay lugar en ningún momento para el perdón o la redención.

Nuestra Opinión: @@@@

La provocación
(Match Point, Reino Unido-Estados Unidos-Luxemburgo, 2005)
Dirección y guión: Woody Allen
Fotografía: Remi Adefarasin
Con: Jonathan Rhys-Meyers, Scarlett Johansson, Emily Mortimer, Matthew Goode, Brian Cox, Penelope Wilton
Duración: 124 minutos
Distribución en México: Artecinema
Clasificación: @ Insoportable, @@ Regular, @@@ Buena, @@@@ Obra Maestra

Correspondencia con esta existencial columna:

codigocine@yahoo.com






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