miércoles, 21 de junio de 2006

Melissa P.



La perversión como vehículo de iniciación sexual en la adolescencia ha sido un tema tratado varias veces y desde diversos ángulos en el cine.

De la “Lolita” de Stanley Kubrick siempre nos quedará la perturbadora Sue Lyon y un Peter Sellers “embobado”.

Más recientemente “Las edades de Lulú”, de Bigas Luna ya anticipaba la historia de una chica ingenua que descubría y experimentaba el sexo hasta que se daba cuenta que estaba jugando con fuego.

No podemos dejar atrás las miradas de Larry Clark hacia la juventud norteamericana con su trilogía sexual: “Kids”, “Bully” y “Ken Park”, solo por mencionar algunas cintas relacionadas con el tema.

“Melissa P.” es el título de un diario íntimo de una adolescente italiana que ha batido récords de venta en su país, al igual que en su día también lo hicieron las obras homónimas de Nabokov y Almudena Grandes.

Por otra parte, también da la casualidad de que la productora de la adaptación al cine de este exitoso diario ha sido Francesca Neri, protagonista de la película de Bigas Luna.

La novela estructurada en forma de diario, narra la pérdida de su virginidad, su experiencia en el sexo duro para posteriormente pasar al sexo grupal y al amor lésbico.


Melissa Pannarello, la precoz adolescente autora del libro que da origen a la cinta. En un principio ella fue considerada para protagonizar su propia historia en la pantalla grande, pero al final optaron por una actríz profesional. Melissa no erstuvo de acuerdo con el tratamiento del guión y mucho men os con el resultado final del filme, simplemente no le gustó.

Contando sus experiencias a lo largo de 2 años de su vida sexual, de los 15 a los 17 años, la italiana Melissa Pannarello cumplió a los 18 años un sueño que pocas personas logran cristalizar a lo largo de su vida: su obra “Cien cepilladas antes de dormir” ya vendió más de un millón de ejemplares tan sólo en Italia, además de una película basada en el texto.

Una pregunta recurrente circula desde la aparición del libro entre la mayoría de los lectores que convirtieron a la novela en un best seller que se vende actualmente en 27 países: ¿es posible que mi hija adolescente ostente una vida sexual similar a la de Melissa y yo no me haya enterado?La interrogante, pero sobre todo el morbo mucho contribuyó al éxito del libro.

El debate acerca de si el relato de la joven escritora es representativo o no de las chicas de su generación, eclipsa por momentos la verdadera naturaleza de la obra, más orientada a la progresión del desencanto adolescente que al regodeo hedonista del sexo.


© Columbia Pictures

Aclaramos que el libro fue firmado simplemente como Melissa P., para evitar líos legales además de guardar cierto anonimato, pues supuestamente la chiquilla todavía no era mayor de edad cuando el texto estaba recién salido de la imprenta.

Hay quienes creen que Melissa solo fungió como prestanombre y fue algún escritor calenturiento quien dio rienda suelta a su pluma.

Respecto a la película, sobra decir que de haber tomado literalmente el texto hubiéramos tenido frente a nosotros un interesante filme porno protagonizado por lolitas y chavales ansiosos de sexo.

Pero ya se imaginarán que esto lamentablemente no sucedió.


© Columbia Pictures

Atrevida -tomando como parámetro las cosas que llegan a cartelera comercial, de otro modo podríamos tacharla un tanto “fresa”- aunque de ningún modo escandalosa, la historia narra el viaje al centro del placer y del desencanto, de una chica que apenas si sabe pronunciar una palabra ante un chico en el inicio de la historia y que acaba dominando al contrario casi como le viene en gana.

Melissa, interpretada por María Valverde ("la flaqueza del bolchevique") es una adolescente que empieza a abrirse al mundo de los sentimientos y del deseo sexual.

Paulatinamente, durante su periplo experimental se irá adentrando en un mundo donde lo cándido se convertirá en sórdido y en donde la búsqueda del verdadero amor chocará de frente con la degradación. Es entonces cuando la incomprensión y la soledad se manifiestan en la sufrida protagonista, quien optará en su confusión por caer en una espiral de humillaciones varias con las que convivirá hasta alcanzar cierta madurez emocional.

Visto así, puede parecer que la cinta contenga elementos interesantes para captar la atención del espectador, pero ocurre exactamente lo contrario.


© Columbia Pictures

El prometedor arranque, con una María Valverde desnuda de cintura para arriba tumbada en la cama de su cuarto acercando tímidamente una mano hacia su sexo (escena que contentará sin duda a los más voyeurs), se va diluyendo progresivamente ahogando toda su supuesta provocación en escenas atropelladas, soporíferas y, en ocasiones, incluso desconcertantes.

El director, que entrega un filme sin cumplir ninguna de las expectativas creadas, adolece de oficio con una puesta en escena triste y paupérrima. La dirección de actores es casi inexistente; nunca Geraldine Chaplin estuvo tan sobreactuada en su papel de abuela moderna y comprensiva ni María Valverde (joven promesa del cine español) tan desasistida en un papel que por su dureza requería más aplicación, no llegando nunca a sentirse cómoda en el mismo.

La película en su conjunto fracasa estrepitosamente en su afán de abarcar múltiples registros: la interrelación de tres generaciones distintas de mujeres, la homosexualidad que se atisba en edades tempranas o Internet como refugio del fetichismo más deleznable.

Cuando la película transita por pasajes sentimentales, los diálogos son igual de molestos que el chirrido de una mecedora antigua e incluso la escena final destila una puerilidad y una falta de rigor que conduce al alucinado espectador a la carcajada más estruendosa.

Si a lo anterior le sumamos la elección de una desacertada banda sonora tan anacrónica como poco efectiva, secuencias “eróticas” copiadas literalmente de otras cintas y un pretendido mensaje moralizante en el que el amor puro se encuentra en el tacto y no en el contacto.

“Melissa P.”, no pasa de ser un mero ejercicio pseudo intelectual de un director que amparado en el oportunismo comercial nos ofrece un producto de escasa calidad técnico-narrativa.

Nuestra Opinión: @1/2

Melissa P.
(Italia-España-Estados Unidos 2005)
Director: Luca Guadagnino
Guión: Barbara Alberti, Cristiana Farina y Luca Guadagnino, basado en un argumento de Luca Guadagnino y Cristiana Farina, inspirado libremente en la novela “Cento colpi di spazzola prima di andare a dormire” de Melissa Pannarello
Fotografía: Mario Amura
Música: Lucio Godoy
Con: María Valverde, Fabrizia Sacchi, Primo Reggiani, Nilo Mur, Elio Germano, Letizia Ciampa, Davide Pasti, Alba Rohrwacher, Piergiorgio Bellocchio y Geraldine Chaplin
Duración: 100 minutos
Distribución en México: Columbia Pictures
Clasificación: @ Insoportable, @@ Regular, @@@ Buena, @@@@ Obra Maestra

Correspondencia con esta cachonda columna:

codigocine@yahoo.com





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