viernes, 20 de octubre de 2006

Faunos juguetean con el Oscar

- Presenta Guillermo Del Toro en Morelia “El laberinto del Fauno”
- Es la película de la cual se siente más satisfecho y orgulloso
- Del Toro molesto por “el puritanismo” que ha invadido a México




MORELIA.- Guillermo Del Toro, uno de los cineastas mexicanos más apasionados y triunfadores, está de vuelta en su país para presentar su más reciente trabajo, el cual ha sido muy aplaudido en los festivales de cine donde se ha presentado, tan solo en Cannes recibió una ovación de varios minutos, satisfacción que ningún premio otorga y que pocos directores en el mundo pueden tener el orgullo de presumir.

Dicen que en Cannes fueron 20 minutos.

En Morelia, la gente le aplaudió de pie 10 minutos, prácticamente durante todo el tiempo que tomó a los créditos finales aparecer en pantalla.

La Cuarta edición del Festival Internacional de Cine de Morelia fue el escenario para hacer la premiere latinoamericana de “El laberinto del fauno”.

Tres cosas marcaron la charla que sostuvo el director de “Cronos” con los medios de comunicación: su molestia por la “censura” hacia su cinta, el interés de que esta obra represente a México en el Oscar y la visión particular que tiene de la política actual.

Partiendo de estos tópicos, Del Toro se atrevió a hablar de todo un poco, incluso de sus miedos.


Verdaderos tumultos causó la presencia de Guillermo Del Toro en el FICM. Ni la visita de Gael García Bernal hace dos años levantó tantas expectativas entre la gente. De hecho, en los cuatro años del festival, ningún invitado había ocupado una hora en recorrer la alfombra roja. El realizador mexicano se dejó fotografiar con el público, repartió autografos y se tomo el tiempo de bromear y platicar con la gente. En la imagen, Cuauhtémoc Cárdenas Batel, presidente honorario del festival, poniendo toque de espaldas con el director. Foto: Paulo Vidales / Imagen Latente.

De entrada, se mostró desconcertado que la dirección de radio, televisión y cinematografía dependiente de la secretaría de gobernación originalmente le hubiera otorgado ula calsificación “C” (para mayores de 18 años).

“No le hubiera venido mal una B, pero como están las cosas, no me parece tan terrible: el país va que vuela para puritano, entonces, para el año que entra, después de estas bellas navidades, la película hubiera estado en D.

Tenemos mayor permisibilidad con la violencia fantástica, y más con la que viene de fuera: si es Schwarzenegger curiosamente disparándole a gente extrañamente morena, pues que sea B, porque es diversión”.

En “El laberinto del Fauno”, que protagonizan Sergio López, Maribel Verdú, Ariadna Gil e Ivana Baquero, Del Toro relata una historia real, la de un destacamento militar liderado por un cruel capitán que lucha contra guerrilleros en la posguerra, y una fantástica, en la que se sumerge en una suerte de terrible cuento de hadas para adultos a través de una niña.

“La violencia en esta película no es gratuita... es muy dolorosa y realista.

No pretendo que los niños salgan de ahí y se agarren a botellazos para divertirse. Es una violencia bastante brutal e incómoda".


Ivana Baquero y Guillermo Del Toro recibieron una ovación nunca antes vista en la historia del festival. Las cinco salas del complejo Cinépolis Morelia Centro resultaron insuficientes para albergar al público que acudió a disfrutar el más reciente trabajo del director. Foto: Paulo Vidales / Imagen Latente

Con mucho humor negro, Del Toro se mostró curado de espanto e invitó a los presentes a ser rebeldes y desobedientes.

“Mi película trata de la gran necesidad que hay de ser desobediente.
Vivimos -política, familiar y socialmente- obedeciendo reglas que no inventamos. En este momento, la desobediencia es necesaria en todos los países del mundo, incluyendo México.

Al igual que el personaje de mi película, la gente debe aprender a desobedecer de manera inteligente y razonada, porque la desobediencia ciega no es buena.

En cuentos como `Hansel y Grettel', donde los padres, en medio de la más espantosa hambruna abandonan a sus hijos para que se los coman las fieras, o `La cenicienta', donde las hermanastras se cortan los dedos para que les quede la zapatilla, la crueldad y la violencia es mayor que en El laberinto del fauno.

Ni qué decir de “La sirenita”, que tiene graves problemas existenciales”.


Del Toro aprovechó la charla con los medios de comunicación para desahogarse y platicar de parte de la experiencia que le ha significadoi ver las cosas desde el extranjero. Habló de la percepción quie tiene de la política, de la violencia, pero de un tema que tanto a el como a sus seguidores apasiona: su percepción del terror y la fantasía, los motivos por los cuales se ha adentrado en este fascinante mundo. El director entiende el mundo fantástico "no como un refugio, sino como un lenguaje que me permite articular y comprender la realidad". Foto: Notimex

En ese sentido, el realizador expresó que su película recupera el entorno brutal de los cuentos de hadas, idea que nació en él desde que era niño y se quedaba a dormir en la casa de su abuela.

“No la recomiendo a los niños, porque requerirían de constantes explicaciones, no por la violencia, (porque) si ven `Matrix' o `Terminator', `El laberinto del fauno' viene a ser un auténtico cuento de hadas".

Del Toro creció en un ambiente donde la violencia era el pan de todos los días, pero no concebida a balazos, bombas o asesinatos.

“Viví la violencia de los niños que se pelean en la escuela y se encajan el compás, del señor que le pega a la señora, del hombre atropellado en la calle y que parecían hechos cotidianos sin importancia".


Guillermo Del Toro viajó a Morelia acompañado de Ivana Baquero, la protagonista de su cinta. El realizador, luego de charlar con directivos de Warner Bros y de representantes de la secretaría de gobernación que acudieron al festival, anunció que la película ya fue reclasificada por Gobernación de C, a B15, es decir, que de ser un filme únicamente para adultos, podrá ser visto por jóvenes de 15 años en adelante. Foto: Paulo Vidales / Imagen Latente

Reveló que él no creció en la cabaña de “Heidi” ni con su abuelo.

“Mi abuela, apegada al dogma católico, me ponía corcholatas en las botas y así me mandaba a la escuela para purgar el pecado original. Esa sí era violencia, donde con mucha imaginación la analicé y pude conocer de cerca, como aparentemente nadie la veía, a pesar de que ahí estaba."

Ironías de la vida, Del Toro, cineasta que se ha especializado en el cine de fantasía y terror, tiene muchos miedos a cuestas.

Pensar en los políticos me da miedo, pero los monstruos internos que me dan pánico son los fantasmas; me asustan los fantasmas porque creo que el saber que existe una forma de conciencia que está más allá de la muerte, me produce un desequilibrio muy grande en mi particular forma de ver la vida pero sí, estoy seguro de que sólo tememos a aquello que esta dentro de nosotros”.


Del Toro tiene mucho trabajo por delante. Va a producir a ópera prima de una chica mexicana y además, luego de muchos dimes y diretes, está por comenzar la preproducción de la secuela de Hellboy. Mientras tanto y en lo que resta del año, pondrá todo su esfuerzo para que El laberinto del Fauno represente a México en el Oscar, por lo menos en la terna de Mejor cinta en lengua extranjera. Además de estar presente en reuniones y proyecciones especiales con miembros de la Academia, también se involucrará en los preparativos para el estreno de la cinta a finales de año en Estados Unidos. Foto: Paulo Vidales / Imagen Latente

Luego de esta confesión, Del Toro reveló que la cinta está basada en una experiencia real.

“Cuando era niño y dormía en casa de mi abuela, en el último cuarto del piso de abajo, detrás del ropero de mi abuela, a media noche salía un fauno... daban las 12 de la noche en el Templo del Expiatorio, en Guadalajara, se oían las campanadas y salía la mano de atrás del ropero, luego salía la pata de cabra y la cara de cabra y me meaba otra vez. Esa figura se quedó conmigo todos estos años”.

La política volvió a la mesa, a propósito de los miedos y la represión.

“Antes había vaguedades políticas. Hoy vivimos una circunstancia muy peculiar, la de un país que se ha polarizado, y que ha tomado conciencia política.

Hay muchos cabrones allá afuera como el Capitan Vidal (Sergi López), que se mienten a sí mismos diciéndose que lo que hacen lo hacen por el bien de un país o de un grupo de personas.

Hay muchos que quieren que los obedezcamos sólo porque sí. Para ellos también es esta película. A ellos hay que decirles que no, hay que decirles que basta, que hay cosas y maneras mejores y más humanas de hacer las cosas”.


Resultó impactante la belleza y talento de esta chiquilla de tan solo 12 años de edad. Ivana Baquero será sin duda en el mediano plazo, una de las estrellas del cine español. Es guapa, inquieta, muy inteligente. Su trabajo es más que convincente. Cuenta que Guillermo Del Toro pasó muchas horas antes y durante el rodaje platicando con ella, explicándole el enfoque y personalidad que quería de ella para su personaje. Foto: Paulo Vidales / Imagen Latente

Un elemento recurrente en las cintas del realizador tapatío es la presencia de niños como simbolismo de inocencia y pureza. Pero eso, no es algo gratuito.

“La inocencia, tarde o temprano se va perdiendo con el conocimiento. La pureza requiere un ejercicio de voluntad, es decir, a pesar de no ser tan inocente como para creer que todos los sueños se hacen realidad, realizo un ejercicio de voluntad y hago las películas que yo quiero, entonces trato de conservar mi pureza a la hora de filmar. Creo que soy puro en gran medida, pero no creo ser tan inocente".

El director de “Blade” espera que "El laberinto del fauno" represente a México en la categoría de Mejor Película de Lengua Extranjera en la próxima ceremonia del Oscar.

“Cuando nosotros buscamos la misma candidatura hace cuatro años con “El Espinazo del Diablo”, no se consiguió, y en esa ocasión representó México “Perfume de Violetas”, una película que me gustó; pero ahora enmendamos algunas cosas fuertemente para perfilarnos mejor a esa entrega de premios”.

El director de “Hellboy” aclaró que una vez más (igual que lo hizo con “El Espinazo del Diablo”) ubicó la cinta en la España de la posguerra, por la importancia mundial que tuvo la Guerra Civil Española.Destacó que el momento concreto en que ésta se ubica es 1944, pues aunque se maneja que la guerra civil terminó en 1939, la resistencia continuó durante varias décadas.

Finalmente, el cineasta se dijo satisfecho con su cinta.

“La he visto mas de 80 veces y no puedo dejar de asombrarme.

No fue sencillo, tuvimos que afrontar muchos contratiempos, un clima extremadamente caluroso y sobre todo un fuerte recorte presupuestal: pedí 50 millones de euros y la filmamos con menos de 12.

La película representa un esfuerzo muy grande de mantener el balance entre México y España, tanto a nivel económico como creativo. Tuvimos un gran balance de talento mexicano detrás de la cámara y es la película que he hecho que más me gusta, con la que estoy más satisfecho y orgulloso”.

El haber tenido de cerca unos minutos a Guillermo Del Toro confirma nuestras sospechas: es el cineasta mexicano más talentoso de la actualidad, un artista, creador de historias, narrador de fantasías, una persona que no conoce límites.

Sin duda, un ejemplo de que con pasión, entrega y tenacidad, los sueños se pueden plasmar en la pantalla grande, como muestra tenemos su última obra, sin duda una de las mejores cintas del año.

Luego de su exitoso paso por las secciones oficiales de Cannes (estuvo nominada a la Palma de Oro), Sitges, Toronto y Nueva York, “El laberinto del Fauno” se estrena este viernes a nivel nacional con más de 200 copias.

Correspondencia con esta terrorífica columna:

codigocine@yahoo.com




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