- Buena noticia: hay dinero para hacer más cine mexicano
- Mala noticia: el IMCINE no ha tenido la ocurrencia de pedirlo al gobierno
- Buscan revivir el peso en taquilla
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GUANAJUATO.- Las secciones oficiales de la novena edición del Festival Internacional de Cine Expresión en Corto dieron inicio mostrando lo mejor del cortometraje y documental.
Un mano a mano entre cineastas mexicanos y de otras latitudes es el que año con año se da en este festival guanajuatense.
Mas allá de los cineastas que acuden a presentar sus trabajos, sorprende el poder de convocatoria de este festival, tomando en cuenta que no nay casas productoras o distribuidoras detra´s del mismo.
Realizadores, productores, actores, lo mas selecto de la gente de la indsutria del cine emxicano acude por su cuenta a este evento, no solo a ver buen cine, sino a debatir, proponer, ofertar, amarrar acuerdos.
Expresión en Corto se ha convertido en un espacio de diálogo y de acción.
Mucho de lo que aquí se platica, generalmente se lleva a la práctica.
Aquí nacen muchos proyectos audivisuales, algunos de los cuales, son presentados al año siguiente en alguna sección oficial.
Por lo mismo, es mucha la información que se genera dentro y alrededor del evento.
Les dejamos con una pequeña muestra.

Si no se ve, no se cree. Horas antes de la inauguración de las secciones competetitivas, las filas para entrar al auditorio eran ya largas. Miles de personas, jóvenes en su mayoría, se dieron cita en la ciudad de Guanajuato dispuestos a darse un banquete cinematográfico. La postal, como ya es costumbre año con año, se repetiría en las funciones vespertinas. Foto: Paulo Vidales / Imagen Latente

El titular del IMCINE dio bastante de que hablar.
Alfredo Joskowicz aprovechó la concentración de medios nacionales para dar un mini informe improvisado de la recta final de su administracion en el IMCINE.
El también cineasta y profesor de cine dijo que el gobierno (suponemos que la secretaría de hacienda) tiene disponible una una partida presupuestal de 500 millones de pesos, la cual se puede pedir y disponer.
Ustedes queridos lectores se preguntarán lo mismo que este reportero. ¿Qué rayos esperan para pedir e invertir ese dinero?
Respuesta: burocracia y porque ya están haciendo maletas para irse y no da tiempo para tanto trámite.
"Yo entrego cuentas el 30 de noviembre, es la fecha límite porque estamos en el final de la administración. Afortunadamente está el Artículo 226 que habla del 10 por ciento del Impuesto Sobre la Renta (ISR) por 500 millones de pesos, techo que todavía está abierto y se puede pedir", dijo (lavándose las manos) el señor Joskowicz.
Luego de dejarnos de a seis con esta revelación, entró de lleno a los números duros logrados en su administración:
"La producción cinematográfica mexicana estuvo creciendo un 20 por ciento durante los últimos tres años. En 2003 fueron 29 películas; en 2004 la cifra subió a 36; el año pasado llegamos a 53 y este año esperamos, por lo menos mantener la cifra anterior".
Este año, agregó, la producción fílmica del país podría aumentar sensiblemente si se aprovecha adecuadamente el Artículo 226. "Ya asignamos 70 millones de pesos en cada fideicomiso, de manera que la consolidación del esquema financiero ya depende de los productores".
"Existen datos alentadores en torno al quehacer cinematográfico nacional, que en la presente administración se vio beneficiado con una asignación de 650 millones de pesos para el apoyo del sector de la producción. Lo anterior fue determinante para que el volumen de películas siempre haya ido en ascenso en los últimos tres años. De los 53 filmes que se hicieron en 2005, el 65 por ciento contó con el apoyo decidido del IMCINE".
El funcionario, que andaba muy feliz y satisfecho por lo que el cree ha sido una buena administración, no quitó el dedo del renglón y amenazó con volver a resucitar al muerto, perdón, al tema de el peso en taquilla.
Antes de irse del IMCINE, Joskowicz, presentará en la Comisión Federal de Competencia un estudio para demostrar lo inequitativo del actual formato.
Y es que por cada peso en taquilla, sólo 14 centavos se los queda el productor, mientras que 50 centavos son para el exhibidor y el resto se destina A manos de los distribuidores.
"Se estaba buscando un espacio político razonable, que no se encontró sino hasta después del 2 de julio, de dejar planteado el asunto para que sea revisado y eventualmente retomado por el Congreso o por la administración entrante.
"La actual distribución muestra que quien elabora la materia prima, arriesga su dinero, pasa meses elaborando el trabajo, es el último en recibir los beneficios. es algo que pasa en muchas partes del mundo (el esquema) está diseñado para inhibir las cinematografías nacionales, si dejamos que las leyes de mercado dominen, no se desarrollará el cine nacional", explicó Joskowicz.
"Hay un abuso de pantallas de los distribuidores estadounidenses que tienen atados a los exhibidores nacionales. Y en cuanto salen las películas mexicanas les dan los peores espacios, las peores temporadas y los peores horarios, pero si entran en un momento de que puedan ser buena taquilla entonces está la presión del distribuidor estadounidense para que entre su película masivamente y pues las sacan, hay estudios del caso".
Por eso pidió que la próxima administración federal vea al cine como un importante aspecto cultural.
"Sea quien sea debe verse de esa manera, de alguna manera el cine nacional (con 200 festivales internacionales anuales) ha recuperado presencia en el mundo, se tiene que seguir apoyando con los fideicomisos (el Fidecine) que lo sostiene finalmente las Cámaras".
El cine mexicano necesita más espacios, aunque también incentivar la producción, pues los números son engañosos.
En 2005 se produjeron 53 películas, contra las 36 realizadas en 2004 y las 29 en 2003.




































