miércoles, 24 de enero de 2007

Apocalypto y su estúpida polémica

- Indígenas y supuestos expertos crean polémica de una película que ni siquiera han visto
- Un mal que perdura: confundir la ficción con la realidad
- Horror: son extranjeros quienes han aportado la mayoría de los conocimientos sobre la cultura maya


Pareciera ser que la gente (culta e inculta, intelectuales y analfabetas por igual) no sabe distinguir entre una cinta “inspirada”y una basada en hechos reales.

Y lo mas ridículo del asunto, es que todo mundo habla babosadas sin siquiera haberla visto.

Al menos en las semanas previas al estreno de la cinta, decenas de personas han externado su opinión satanizando el trabajo de Mel Gibson en “Apocalypto”.

Todo esto, cortesía de la falta de sentido común.

¿Porqué en España nadie puso el grito en el cielo cuando un mexicano (Guillermo del Toro) se puso a dirigir películas ambientadas en la guerra civil española?

Porque simple y sencillamente los españoles entendieron el contexto de las cintas (“El espinazo del diablo”, “El laberinto del fauno”), las cuales tomaban prestadas ciertas atmósferas (escenarios o pasajes históricos) a favor del guión.

Eso se llama ficción.


El actor de la saga de Arma Mortal, literalmente se empapó al momento de hacer la película en locaciones de Veracruz. Foto: 20th Century Fox

Por eso cada que alguien se da golpes de pecho a lo estúpido (sin ver antes el material en cuestión), no defiende la causa, porque no hay nada que defender y al final termina como un auténtico imbécil.

Basta decir que la mayoría de los especialistas de la cultura maya son investigadores extranjeros.

Muchos de los hallazgos de zonas arqueológicas y desciframientos de estelas y códices han estado a cargo de alemanes, franceses, rusos y norteamericanos, principalmente.

Gracias a ellos debemos gran parte sobre el conocimiento de esta cultura.

Dejemos entonces que los que quieren sus cinco minutos de fama sigan haciendo el ridículo.


Gibson estuvo al tanto de cada aspecto de la producción. El señor está convertido en un verdadero director de orquesta: dirigio la cinta, la escribió, la produjo y no se salió del cuarto de edición hasta verla como quería. Foto: 20th Century Fox

No se puede pedir mucho cuando estamos rodeados de ausencia de criterio y sentido común.

Están como aquellos que se alinearon detrás de un prestigiado crítico de cine para apoyar su comentario respecto a que “Babel” era una película racista.

¿No creen posible semejante barbaridad?

Les dejamos la declaración tal cual. No fue sacada de contexto ni manipulada.

“Babel es una película asquerosamente racista, para recomendarle a los norteamericanos que no dejen a sus hijos con sirvientas mexicanas, porque seguramente son tan cretinas que los van a dejar en el desierto y se van a deshidratar los niños, y que no viajen los norteamericanos al extranjero, porque seguramente van a entrar en manos de cualquier niño visceralmente terrorista, porque se trata de un árabe. La película más racista de la historia... las películas más racistas de la historia son las que les gusta a los norteamericanos, y son las que van a premiar con globos de oro...”

Esa fue la pendejada -con todo respeto- que declaró el maestro, escritor y reconocido crítico de cine, Jorge Ayala Blanco para el programa "Cinematógrafo 04" del IMER.


Ayala Blanco es programador de festivales, investigador, maestro y critico de cine. Ademas de escribir libros, desde hace varios años tiene una columna de crítica cinematográfica en el periódico El Financiero. Foto: Jose Antonio Monterrosas

Si eso piensa de una película la cual evidentemente no tiene nada que ver con lo que él dice, y las demás críticas que habitualmente escribe en su columna semanal son por el estilo, estamos fritos.

Queremos creer que vio la película en un mal momento y por eso tuvo esa errónea apreciación (una disculpa, a veces nos pasamos de ingenuos).

Todo mundo tiene derecho a opinar, sea experto o no, para eso existe la libre expresión.

Aquellos que nos dedicamos a opinar sobre algún tema en específico podemos meter la pata de vez en cuando.

Lo importante es hacer a un lado la soberbia y admitir públicamente el error.

Nuestra palabra no es ley.

Hay que emitir juicios y opiniones con responsabilidad, no al aventón o solo por darse el lujo de ir contra corriente o querer figurar por “polémico”.


Gibson es un perfeccionista. Hubo escenas que aparentemente no tenian mucha importancia dentro de la cinta, pero en las que llegaba a invertir dias para obtener la toma tal y como la quería. Foto: 20th Century Fox

Una cosa es la polémica y otra muy diferente la idiotez.

Hay que pensar antes de juzgar, pero también filtrar los juicios, no porque una eminencia en algún tema abra la boca significa que siempre tendrá la razón.

Y como público, muchas veces nos “tragamos” todo lo que vemos, leemos o escuchamos, sin antes cuestionar o por lo menos investigar mas a fondo, consultando otras fuentes.

Así pasa con “Apocalypto”.

Primero hay que verla, y después, entendiendo el contexto de la película (cosa que tampoco muchos tienen la capacidad de hacer), ahora si, emitir una opinión.

Que nos quede claro que la cinta no está basada en hechos reales, que su finalidad no es dar clases de historia, únicamente entretener, cosa que finalmente logra a cabalidad.


Mel Gibson no olvidará este rodaje. De hecho, fueron tantos los problemas y contratiempos, que finalmente recayó en su adicción al alcohol. Y no era para menos: latas de película defectuosas, condiciones climáticoas que obligaban a suspender por semanas la filmación, reconstrucción de escenarios, etc. Nos cuentan que fue como si le hubiera caído una maldición maya. Foto: 20th Century Fox

Si se quiere conocer más sobre la cultura maya, ahí está el Museo Nacional de Antropología e Historia, las zonas arqueológicas e innumerables documentales y libros que se han hecho al respecto.

Pero por favor, ya déjense de tonterías.

Con esto no queremos que se piense que estamos defendiendo a Mel Gibson.

Sencillamente estamos hartos de que se le haga publicidad gratuita a películas que no lo merecen o mejor dicho, se armen escándalos sin sustento y medio mundo ande en los medios cortandose las venas.

¿Se acuerdan de “El crimen del padre Amaro?

Sin escándalo (fabricado desde meses antes del estreno), seguramente hubiera pasado de noche.

Todo nos hace pensar que “Apocalypto” tuvo una campaña parecida que dio en el blanco y muchos están yendo a verla por morbo.

Solo que a diferencia de otras ocasiones donde nos quieren vender hgato por liebre, toda esta situación beneficia a la distribuidora, a los productores (el mismo Gibson tiene dinero propio invertido en el filme) y al público, al disfrutar de una película de ficción bien hecha.

Y efectivamente, nuestros antepasados, especialmente en ciertos periodos de algunas culturas prehispánicas, eran unos verdaderos bárbaros, para que negarlo, pero ese es tema para otra ocasión.

De hecho, fue hasta que los mayas fueron invadidos por los totonacas, cuando esta cultura asimiló los rasgos bélicos de sus invasores.

¿Verdad que es un tema apasionante?


Correspondencia con esta columna que no reniega de su pasado:

codigocine@yahoo.com
















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