miércoles, 10 de agosto de 2005

XII Festival Cinematográfico de Verano



Desde hace 12 años la Filmoteca de la UNAM viene ofreciendo para los cinéfilos un oasis en medio de las superproducciones veraniegas por medio de un peculiar y cómodo formato donde cada una de las 8 películas que integran el festival se programa a lo largo de una semana en las salas donde se exhibe el ciclo.

Esta edición del Festival Cinematográfico de Verano de la Filmoteca de la UNAM es un tanto especial pues transcurre dentro de los festejos del 45 aniversario de la Filmoteca.

Además, el Festival de Verano es uno de los pocos ciclos itinerantes de cine, pues no sólo se exhibe en la ciudad de México, también llega a otras ciudades de la república como Monterrey y Guadalajara (aunque con otro nombre dependiendo la época del año: Festival de otoño, festival de primavera) siendo una atractiva opción para quienes buscan afanosamente cine diferente a lo propuesto en la cartelera comercial.

La edición número 12 del Festival, -independientemente del particular análisis presentado en este blog- estamos seguros que no defraudará a los seguidores del cine alternativo. Producciones de países como Japón, Argentina, España, Islandia, Francia, Alemania se dan cinta en este ciclo, la mayoría de ellas teniendo importantes actuaciones en los festivales de renombre.

Los dejamos con las reseñas de las cintas que integran el XII Festival Cinematográfico de Verano y los invitamos a que acudan a su cine más cercano a disfrutar de esta tradicional fiesta fílmica.

- Luces rojas
(Feux rouges, Francia 2004)
Director: Cédric Kahn
Guión: Cédric Kahn, Laurence Ferreira-Barbosa y Guilles Marchand, basado en la novela de Georges Simenon
Fotografía: Patricik Blossier
Música: Claude Debussy
Con: Jean-Pierre Darroussin, Carole Bouquet, Vicent Deniard, Carline Paul, Jean-Pierre Gos
Duración: 105 minutos
Distribución en México: Dirección General de Actividades Cinematográficas-UNAM



“Feux Rouges”, basado en una novela de Georges Simenon, es el vehículo para que el director francés Cedric Kahn nos lleve por un camino de descenso a los infiernos.

Un matrimonio en plena crisis, una carretera y más de una botella de whisky. Con pocos elementos Kahn traslada a su terreno la intriga de Simenon. De manera que, pese a mantener una tensión constante en todo el metraje, el filme se descubre finalmente en un relato sobre la psicología humana que va más allá del thriller.

La historia se abre con el par de cervezas que el personaje interpretado por Jean-Pierre Darroussin se toma mientras espera a su mujer.

Los celos, el mal momento por el que pasa la pareja, se traslada al coche que los debe llevar a recoger a sus hijos a un campamento. En esa noche de viaje sus vidas darán un vuelco. Mientras él conduce en estado de embriaguez la pareja va distanciándose cada vez más, hasta que ella decide dejar el coche e ir en tren.

La línea continua que se ha mantenido hasta ese momento se rompe bruscamente, la espiral trazada por Kahn empieza a hacer sus efectos y el infierno personal por el que los personajes tendrán que pasar para volver a su vida normal y restituir la pareja ya ha sido dibujado.

Además de la maquinaria narrativa que propone en el filme, el autor muestra una gran habilidad para moverse en diferentes géneros a la vez que mantenerse en un terreno que le es completamente propio.

De esta manera, maneja el thriller con contundencia y efectividad –la secuencia del asesinato que comete Darroussin es de lo más impactante que se ha visto últimamente- a la vez que sazona el filme de ironía y sarcasmo.

El final, seco, duro, imprevisible, no es sólo una muestra de cómo Kahn juega con el género, dejando que la intriga sea lo de menos, sino que es dónde reside el discurso de su autor.

Lejos de complacencias, lo que propone Kahn es una salvación a todo precio; una situación de pérdida y falta de auto-control del hombre contemporáneo que sólo puede ser superada tras la peor de las experiencias. Tras ser arrastrados por una máquina infernal que nosotros mismos hemos creado.

Más allá de algunos baches que entorpecen la evolución de la historia, Kahn construye un climático, riguroso e impiadoso relato en el que ironiza sobre los lugares comunes e hipocresías de la clase media francesa.

Nuestra Opinión: @@@

- Alto Impacto
(Crash, Estados Unidos - Alemania 2004)
Director: Paul Haggis
Guión: Paul Haggis y Bobby Moresco
Fotografía: J. Michael Muro
Música: Mark Isham
Con: Sandra Bullock, Don Cheadle, Matt Dillon, Jennifer Esposito, William Fichtner, Brendan Fraser, Terrence Howard
Duración: 100 minutos
Distribución en México: Artecinema



El filme es un intenso e hipnótico drama que retrata sin tapujos los conflictos raciales en la ciudad de Los Ángeles, junto con sus consecuencias sociales y culturales.

“Alto Impacto” ofrece una narrativa fragmentada, siguiendo a varios personajes de muy diversas etnias y niveles sociales, examinando las complejas (y frecuentemente violentas) relaciones que se dan entre ellos.

Así tenemos al caucásico fiscal de distrito y su paranoica esposa, a dos jóvenes criminales negros, a un director de televisión y su esposa, de piel más clara que él; a un policía y su compañera latina; y a una familia iraní que desconfía tanto de sus vecinos como sus vecinos de ellos.

Parecería que, en esta tensa mezcla de razas e ideologías, sería fácil distinguir a los villanos y los héroes, pero para crédito del excelente guión de Paul Haggis (quien debuta como director luego de haber sido nominado al Óscar por el guión de “Million Dollar Baby”), los personajes son tan volubles en su moralidad y acciones como cualquier ser humano... no hay buenos ni malos, sólo momentos de odio o tolerancia en sus diarias vidas.

“Crash” puede presumir de tener una estructura perfectamente construida, y si algún defecto tuviera es que ocasionalmente se vuelve pretenciosa y demasiado conveniente, pues abusa ampliamente de coincidencias y sincronías. Pero el efecto dramático es tremendo, y ciertamente se justifica cualquier truco que el realizador aproveche para expresar el fuerte mensaje de la película.

El elenco evidentemente ha reconocido la fuerza del guión, pues tenemos una amplia gama de actores y actrices entregando muy sólidas interpretaciones, desde Sandra Bullock (¡auténticamente actuando!) hasta el rapero Ludacris, pasando por el gran Don Cheadle, la guapa Jennifer Esposito y el siempre brillante Matt Dillon.

Quizás la película esté demasiado centrada en los conflictos raciales específicos que se dan en el caldero multi-cultural de los Estados Unidos, pero eso no impide recomendar una película socialmente relevante, magníficamente producida y, lo más importante, muy entretenida e interesante.

Nuestra Opinión: @@@1/2

- Nadie sabe
(Dare mo shiranai/Nobody Knows, Japón 2004)
Dirección, guión y edición: Hirokazu Kore-eda
Fotografía: Yutaka Yamazaki
Música: Gontiti
Con: Yuya Yagira, Ayu Kitaura, Hiei Kimura, Momoko Shimezu, Hanae Kan
Duración. 141 minutos
Distribución en México: Dirección General de Actividades Cinematográficas-UNAM



El cine nipón está de moda, eso está claro. Ya están lejos los tiempos en que Kurosawa y Ozu eran las únicas figuras de la filmografía japonesa como como Hideo Nakata (“The Ring”) o Takashi Miike (“Ichi the killer”) son nombres comunes en el discurso cultural occidental.

Gracias a esta constante mirada a oriente, muchas cintas que antes habrían pasado totalmente desapercibidas reciben la atención merecida, por desgracia también se sobredimensiona de modo increíble el nivel de algunas.

Este último caso sucede con “Nadie sabe”, la última obra del prácticamente inédito por estos lares Hirokazu Kore-Eda.

Autor que se ha movido entre el documental y la ficción, en esta ocasión parece querer mezclar ambas al basarse en una historia real y adoptar parte de las premisas que se podrían relacionar con las corrientes cinematográficas más realistas. Así, uno no puede evitar pensar en el neorrealismo italiano cuando reflexiona sobre la película.

Partiendo de un suceso brutal y perturbador, como fue el que varios hermanos de la ciudad Tokio viviesen durante varios meses solos en una casa de la gran ciudad tras ser abandonados por su madre sin que nadie tomase cartas en el asunto, Kore-Eda trata de levantar una ficción trascendente que se queda a medio camino.

Más de dos horas y cuarto de imágenes supuestamente poéticas en su sencillez y su insustancialidad son demasiado para cualquier espectador que no crea que el cine de calidad debe aburrir.

Sin embargo debe haber muchos espectadores con dicha tendencia, dado que la supuesta profundidad sentimental de la película le ha valido premios y nominaciones a lo largo y ancho de la geografía mundial, desde su Japón original hasta Venecia o Valladolid.

Para conseguir la conexión con el otro lado de la pantalla Kore-Eda se ha rodeado de un plantel de jóvenes actores que no flaquean en ningún momento.

El estilo de actuación japonés puede tener su parte de influencia, dado que las pausas que rodean a los diálogos son más importantes que estos y allí los niños protagonistas parecen llenarse de vida.

Yuya Yagira, protagonista principal del filme, fue de hecho el ganador de la Palma de Oro al mejor actor en Cannes en el 2004 en una elección que siempre me parecerá cuestionable debido a que se trata de un actor que contaba con 14 años en el momento, por mucho que su presencia en pantalla no tenga fisuras a lo largo de la película.

Una historia supuestamente llena de sensibilidad a la que le sobran tranquilamente más de 40 minutos y que termina cayendo en desgracia precisamente por esa duración desmesurada.

Por mucho que el suceso narrado sea impactante e interesante y que se haya querido hacer un documental ficción con pequeñas gotas de realidad, lo cierto es que la cinta termina cayendo en una sucesión de escenas cuyo dramatismo en ocasiones empalaga pese a estar siempre narradas de un modo coherentemente distante.

Pareciera que fue un trabajo demasiado autocomplaciente al no haber eliminado en el cuarto de edición metraje que claramente estaba de sobra.La supuesta necesidad de concienciar al espectador nunca debe imponerse a la de entretenerle y eso es precisamente lo que Kore-Eda hace.

Una película incómoda, por el tema y por la forma en que fue construida, aunque no por ello se le demerita su carácter de denuncia.

Nuestra Opinión: @@

- Luz Fría
(Kadaljós/Cold Light, Islandia-Gran Bretaña-Noruega-Alemania 2004)
Director: Hilmar Oddsson
Guión: Hilmar Oddsson y Freyr Thormòdsson basado en la novela de Vigdis Grímsdóttir
Fotografía: Sigurdur Sverrir Pálsson
Música: Hjálmar H. Ragnarsson
Con: Ingvar E. Sigurdsson, Áslákur Ingvarsson, Kristbjörg Kjeld, Ruth Ólafsdóttir, Snaefrídur Ingvarsdóttir
Duración: 93 minutos
Distribución en México: Dirección General de Actividades Cinematográficas-UNAM



La cinta narra el drama de un hombre que posee una sensibilidad y una percepción por encima de lo normal

En un pueblo de la mágica y al mismo tiempo inhóspita Islandia se desarrolla la historia de un abstraído hombre que a los 40 años se ve obligado a enfrentar un doloroso recuerdo que lo acecha desde la infancia.

La película recorre el drama interior de un ser que posee una percepción fuera de lo normal, una capacidad especial para ver el futuro y volcar en sus dibujos el dolor, la soledad y la angustia que encierran los ojos de sus semejantes, y la forma de muerte que les espera.

Una de esas horribles visiones premonitorias ocurrió en su niñez y anticipó la muerte de toda su familia, sepultada por un aluvión de nieve, hecho que le provocó un trauma de personalidad que aún arrastra en su adultez y que sólo puede curar a partir del cariño que le ofrece una mujer.

Sutil, emotivo y finamente actuado, el film hace honor al montaje en su capacidad para conjugar tiempos distantes de manera casi imperceptible.

“Luz fría” es sin duda una película bella.

Nuestra Opinión: @@@1/2

- Sangre Viva
(Sangue vivo, Italia 2000)
Director: Edoardo Winspeare
Guión: Giorgia Cecere y Edoardo Winspeare
Fotografía: Paolo Carnera
Música: Grupo Zoé
Con: Pino Zimba, Edoardo Probo, Claudio Giangreco, Addolorata Turco, Danilo Andrioli, Antonio Carluccio, Luigi Cazzato.
Duración: 95 minutos
Distribución en México: Cinemas Nueva Era.



Igual que en su primer trabajo (“Pizzicata”), el milenario ritmo de la tarantela, que ha cautivado a las jóvenes generaciones, juega un papel fundamental en esta trágica historia de dos hermanos.
Documento y ficción se mezclan con la música tradicional de Salento como elemento conductor.

En la película de Eduardo Winspeare (“El milagro”, 2003) es el sur de Italia el que se muestra, un sur profundamente distinto, trastornado, que intenta oponerse a las corrientes homogenizantes de un mundo cada vez más globalizado.

El director prioriza documentar la realidad del sur, no sólo en sus aspectos más folclorísticos, sino sobre todo en sus aspectos más inquietantes.

Esto es evidente también en la elección de la fotografía en donde la belleza de los lugares no son lo más destacado, sino la degradación de un paisaje urbano y rural corroído por construcciones insensatas, por el descuido y el abandono.

A diferencia de tantas otras películas “meridionales” en donde se asiste a la degradación de la institución familiar, en “Sangre Viva” las relaciones “de sangre” permanecen intactos y se manifiestan hasta el final.

Para los que saben algo del oscuro Sur de Italia es un filme muy estimable.

Nuestra Opinión: @@

- Mi primer beso
(Das jahr der ersten Küsse/First Kiss, Alemania 2002)
Director: Kai Wessel
Guión: Sathyan Ramesh
Fotografía: Hagen Bogdanski
Música: Richard Cameron
Con: Oliver Korittke, Max Mauff, Diane Siemons-Willems
Duración: 94 minutos
Distribución: Dirección General de Actividades Cinematográficas-UNAM



Esta inteligente y muy emotiva comedia romántica demuestra que no todas las películas sobre la adolescencia y el primer amor deben estar protagonizadas por descerebrados con entrepiernas inquietas y que los quinceañeros también pueden ser personas sensibles, con neuronas y sentimientos, para los que los pie de manzana no son nada más que postres.

La cinta arranca con la imagen de un melancólico treintañero, Tristán, cuya esposa acaba de fallecer en un accidente de tráfico. Para mitigar el dolor que le invade, deja que su mente vuele en el tiempo hasta 16 años atrás, cuando ambos eran compañeros de instituto.

A partir de este momento, nos encontramos con una nostálgica evocación de los años 80 en la que asistimos a las vivencias cotidianas de un grupo de adolescentes que descubren juntos el amor, la amistad, los primeros excesos y los primeros sufrimientos, mientras cada uno intenta posicionarse de cara a un futuro lleno de esperanzas e incertidumbres.

El director Kai Wessel trata a los personajes de este viaje iniciático con cariño y respeto, comprendiendo (mas no justificando) las torpezas y debilidades propias de la edad, ensalzando sus aspectos positivos (que los tienen) y sintiendo (igual que el espectador) cierta melancolía (no exenta de envidia) por un tiempo pasado que no volverá.

Nuestra Opinión: @@@

- Conversaciones con mamá
(Argentina-España 2004)
Dirección y guión: Santiago Carlos Oves
Fotografía: Aníbal Bosco
Música: Pablo Sala
Con: China Zorrilla, Eduardo Blanco, Ulises Dumont y Sivina Bosco
Duración: 90 minutos
Distribución en México: Primer Plano



Melodrama con pinceladas cómicas. La historia son un conjunto de conversaciones entre una madre (China Zorrilla) y un hijo (Eduardo Blanco), que sirven a éste para tomar conciencia de la importancia del pasado y de la mala situación actual de su vida: acaban de despedirle, su matrimonio va mal y no se entiende con sus hijos. Gracias a su madre y al novio de ésta (Ulises Dumont), Jaime tomará conciencia de su situación y buscará una solución.

El relato se hace interminable porque no aborda directamente el problema. Da vueltas, rodeos y más vuelta sin decir nada.

Simplemente- salvo la excelente interpretación de Zorrilla-, van pasando planos y planos, escenas y secuencias totalmente vacías de contenido.

Para una telenovela puede que sirviera con algunos arreglos, para una largometraje, no. Y además, el guión no existe y la dirección tampoco

¿Qué queda?

Un intento fallido de cine.

La película se sostiene en la inmensidad de la gran artista que es China Zorrilla y en la capacidad de mostrar los sentimientos más pequeños de Eduardo Blanco (“El hijo de la novia”).

Argentina nos ha enseñado que con un bajo presupuesto se puede hacer buen cine, aunque en esta ocasión, esta es una de sus excepciones: poco presupuesto y nula idea creativa.

Nuestra Opinión: @@1/2

- Crimen Ferpecto
(España-Italia 2004)
Dirección: Alex de la Iglesia
Guión: Jorge Guerricaechevarría, Alex de la Iglesia
Fotografía: José Luis Moreno
Música: Roque Baños
Con: Guillermo Toledo, Mónica Cervera, Luis Varela, Enrique Villén, Fernando Tejero, Javier Gutiérrez, Kira Miró, Rosario Pardo, Gracia Olayo
Duración: 105 minutos
Distribución en México: Artecinema



El protagonista del filme es un hombre lleno de ambiciones, seductor y excelente vendedor de una gran tienda departamental, en el área de damas.

Rafael (Guillermo Toledo) basa sus triunfos en un don natural para las ventas y un equipo de vendedoras que domina por la vía sexual. Toda su estrategia apunta a lograr un mundo perfecto, acorde con el que se ve en la publicidad, en el que Rafael va obteniendo todo lo que quiere, y él sabe muy bien lo que quiere.

Cuando un competidor se interpone en su carrera ascendente como jefe de planta lo elimina, dando paso a una situación de equívocos e imprudencias que lo arrojan en manos de la empleada más fea de su sector, en quien él nunca había reparado (perfecta Mónica Cervera), y que alterará de modo total el mundo de Rafael.

A medida que Rafael va ascendiendo en su cargo de jefe de ventas, va hundiéndose en lo profundo del peor de los infiernos: el de la vulgaridad. El destino lo coloca junto a quien encarna la actualización de todo su lado oscuro, pues su cómplice Lourdes, fea, posesiva y manejadora, es lo más parecido a un castigo divino sobre la Tierra. Rafael va en caída libre mientras asciende.

Su mundo es ahora ferpecto.

Quien sube a la gloria y se vanagloria en ella, cuando cae, su caída se convierte en el hundimiento de todo cuanto había soñado. Es la idea central del film que lo atraviesa desde el bello monólogo hasta el mismo final.

Sin lugar a dudas, en esta película el director ha vuelto a darnos lo mejor que sabe hacer: provocar la risa y también la reflexión mediante el guión, sus personajes y el mundo cerrado al que los somete.

Álex de la Iglesia sigue siendo un director inquietante, que provoca curiosidad con su cine y que tiene una apuesta personal, decidida y arriesgada.

Sólo por eso, y porque la película tiene tramos francamente gloriosos, merece la pena verla.

Nuestra Opinión: @@@

Clasificación: @ Insoportable, @@ Regular, @@@ Buena, @@@@ Obra Maestra

El festival se exhibirá del 5 de agosto al 29 de septiembre en la ciudad de México y Cuernavaca en los siguientes complejos: Sala Julio Bracho (Centro cultural Universitario, ciudad Universitaria), Cinemex Casa de Arte-Masaryk, Cineteca Nacional, Lumiere Reforma, Cinematógrafo del Chopo, Cinemex Insurgentes, Cinemex Altavista, Cinemex Diana (Cuernavaca, Morelos).

Correspondencia con esta festivalera columna:

codigocine@yahoo.com




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