miércoles, 7 de febrero de 2007

Hollywoodland



Para aquellos que son supersticiosos, mucha inquietud despertará que dos de los actores que interpretaron en su día al hombre de acero, Superman, compartieron similar apellido y desdicha, llegando a un destino fatal para ambos casos y convirtiendo estas premisas en una de las tantas macabras casualidades tanto del séptimo arte como de la vida misma.

La extraña muerte del actor George Reeves (el Superman de la antigua serie televisiva) en 1959 es un misterio menor en los anales de Hollywood, pero la película busca arrojar nueva luz en los hechos, ofreciendo algunas explicaciones sobre su sorpresivo fallecimiento.

En Hollywoodland hay dos historias intercaladas.

La primera termina el 16 de junio de 1959 y la segunda comienza algunas horas después.

La mañana de ese día fue encontrado en su domicilio el cuerpo sin vida del actor George Reeves (Ben Affleck), quien había encarnado a Superman durante casi una década.

La primera historia es la suya y cuenta su vida durante esos años, a partir del momento en que encuentra a Tonni Manix (Diane Lane), quien se convertirá en su futura amante y en la mentora de su entrada a los estudios de cine de su marido, el magnate Eddie Manix (Bob Hoskins, en un registro muy neutro).

La segunda es la de Louis Simo (Adrien Brody), un detective privado que pasa por un severo período de crisis, decidido a demostrar que George Reeves fue asesinado, contrariamente a lo que piensa la policía.


© Buena Vista International

Entonces, por un lado vemos el renuente ascenso de Reeves como actor en un papel que nunca quiso; y por otro lado vemos la investigación de Simo, quien descubre ciertas relaciones que hacen cada vez más plausible la sospecha de homicidio; al mismo tiempo que visitamos ocasionalmente la disfuncional relación del detective con su familia.

“Hollywoodland” no busca ser propiamente una biografía de George Reeves, pero realiza una fantástica labor recreando ese período de la historia, tanto en la dirección de arte como en las actuaciones mismas.

Que George Reeves haya sido asesinado o no, deja de tener importancia a lo largo de la película, pues a medida que transcurre la historia se abandona el género policiaco y se comienza a trazar el retrato de esos dos hombres, desencantados ambos por sus fracasos personales.


© Buena Vista International

Es singular el modo en que el filme se plantea al espectador ya que dentro del relato coexisten dos miradas y dos tiempos diferentes.

Se trata de un filme dramático de cuidada reconstrucción de época, que desarrolla su intriga en medio del mundo del espectáculo, en el cual todo se transa. De hecho, la transacción es el tema de fondo: aquella actitud que define a las personas en relación a sus valores.

A nivel actoral, destaca Brody en su esmirriada figura, atípica para el rol de detective privado y a millas de los duros galanes que la industria a asignado para este tipo de papeles.

Personaje rico en matices, Louis Simo, es quien intenta mantener su integridad a toda costa, luchando contra los poderes fácticos del lado oscuro de una industria donde la imagen pesa más que cualquier cosa; es lo mejor del filme.


© Buena Vista International

Y que decir de Ben Affleck, que aunque usted no lo crea, en esta ocasión si actúa.

Affleck no desaprovecha el desafío que le brinda el retrato de Reeves, capturando a la perfección la mezcla de encanto y mordaz autocompasión de su personaje, y dotando de innegable corazón y carisma a una historia tan amena como pudorosa a la hora de desandar los vericuetos más sórdidos de este mundo.

Entre las actrices luce Robin Tunney (luego de “Niagara, Niagara” no pudo despuntar), quien encarna a Leonore Lemmon, esposa de un magnate de la industria y amante en procura de amor por renta, que en su papel bien expresa la decadencia del entorno. Es quien ha transado y procura que otros lo hagan, sacrificando sus sueños en aras del negocio del cine.

El debutante Allen Coulter ha querido ser tan sumamente respetuoso con la historia y el reparto que se ha olvidado de sí mismo; de lo que quería aportar como director a la película.


© Buena Vista International

Hay que decir que Coulter no es ningún novato, pues tiene una destacada escuela televisiva. Los Soprano, Sex in the City, Six Feet under o The X Files han sido algunas de la series donde ha participado dirigiendo capítulos.

Pero con un guión como el de su ópera prima y ese elenco, siempre se podía haber hecho más.

La obra no termina siendo una más del monto precisamente al bien cuidado aspecto técnico (fotografía, ambientación), a su introspectivo guión y al desempeño actoral.

A pesar de ello la película tiene algo que nos encanta a todos: recordar el Hollywood dorado de los años 40 pero desde el siglo XXI, es decir, desde sus miserias, sus escándalos y ese glamour de antaño que todavía nos deja boquiabiertos.

Nuestra Opinión: @@@

Hollywoodland
(Estados Unidos 2006)
Director: Allen Coulter
Guión: Paul Bernbaum
Fotografía: Jonathan Freeman
Música: Marcelo Zarvos
Con: Adrien Brody, Ben Affleck, Diane Lane, Bob Hoskins, Lois Smith, Robin Tunney
Duración: 125 minutos
Distribución en México: Buena Vista International
Clasificación: @ Insoportable, @@ Regular, @@@ Buena, @@@@ Obra Maestra


Entrevista, Adrien Brody



Trailer, Hollywoodland




Correspondencia con esta desencantada columna:

codigocine@yahoo.com




















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