lunes, 19 de marzo de 2007

Shortbus: Tu última parada



Recién nos quejábamos de la ausencia de buen cine erótico en la cartelera mexicana y la respuesta no se hace esperar.

Es una comedia erótica, sí, pero también una película corrosiva, transgresora y reflexiva.

También es el ejemplo más claro de que una película con abundantes dosis de sexo explícito no tiene por qué necesariamente clasificarse como pornográfica: no pretende excitar al público, sino hacer que reaccione y se libere de sus prejuicios.

De hecho, –por si no les ha quedado claro-, esa es la bonita paradoja de la película: una película atascada de sexo explícito que no es pornográfica.

Los personajes son una pareja gay que busca una relación triangular, una terapeuta sexual que nunca ha logrado tener un orgasmo, una lesbiana dominatrix de corazón tierno, un joven voyeur...todos confluyen en un club donde se celebran alegres y despreocupadas orgías, pero donde también se nos diseccionan sus dramas íntimos, marcados por la frustración, la opacidad, la necesidad de afecto y algo más

Un lugar para discutir, disfrutar del arte y coger. Como en los años 60 pero con menos esperanza.


© Artecinema


Así es como define uno de los personajes de “Shortbus” el bar homónimo donde el realizador James Cameron Mitchell ha dado rienda suelta a sus inquietudes después del musical de culto “Hedwig and the angry inch”.

En su esperada segunda obra, Cameron Mitchell, no se anda con rodeos.

Después de tratar sin tapujos la transexualidad en su opera prima, en “Shortbus” nos habla de la necesidad de experimentar con nuestros cuerpos algo tan sencillo, necesario, y difícil, como es el afecto.

Cameron Mitchell reivindica la mezcla de estilos y texturas visuales, arremete contra el puritanismo de la era Bush y lanza una mirada nostálgica a la libertad sexual y las aspiraciones de cambio de los años setenta y el underground.


© Artecinema


Pero estamos en un Nueva York post atentados (¿terroristas?), post enfermedades transmisión sexual incurables, donde las cosas ya no pueden ocurrir del mismo modo y donde la soledad marca la existencia en la gran urbe contemporánea.

La celebración sexual de Mitchell se hace pues a través de una mirada incisiva y no exenta de tristeza.

Voyeurismo, fetichismo, masturbación, masoquismo, anorgasmia, sexo explícito, todo está en “Shortbus” pero la mirada sobre los personajes es cálida y tierna, a la vez que dolorosa.


© Artecinema


“Shortbus” está dirigida por alguien que sabe dirigir, mover la cámara, fijar los ritmos, crear imágenes hermosas (la estampa de las tiritas, y la secuencia en la piscina con la bolsa de plástico son excelentes) y sobre todo, llevar a sus actores.

El joven realizador se retrata un poco a sí mismo a través de sus entrañables criaturas, sus propias contradicciones vitales, su fe en la libertad más allá de los binarismos de género y de la regulación opresiva de la sexualidad que conduce a la frustración y el aislamiento.

Un filme colorista, pleno de imaginación audiovisual, con toques experimentales. Un canto a la libertad sexual y a la ternura que ésta esconde.


© Artecinema


Mitchell no tiene complejos a la hora de mezclar texturas, sonidos, ironizar sobre algunos mitos del american way of life de hoy, criticar el puritanismo y al mismo tiempo decirnos que el sexo puede ser a la vez divertido y triste, liberador y claustrofóbico, al igual que la piel misma de los personajes.

El mundo ya no es el mismo. Sin embargo la libertad sexual y afectiva tiene que seguir siendo reivindicada. Y las preguntas que nos hacemos siguen siendo las mismas.

El ser humano quiere sentir y se pregunta cómo conseguirlo. Quiere sentir, entendiendo sentir en su acepción sexual, lo más libremente posible, y quiere liberarse también en los afectos, sigue deseando amar y ser amado aunque en el fondo sepa que es misión imposible.

Una película que impacta por su desgarradora frescura y espontaneidad.

Nuestra Opinión: @@@1/2

Shortbus: Tu última Parada
(Shortbus, Estados Unidos 2006)
Dirección y guión: John Cameron Mitchell
Fotografía: Frank G. DeMarco
Música: Yo La Tengo y Scott Matthew
Con: Sook-Yin Lee, Paul Dawson, Lindsay Beamish, PJ DeBoy, Raphael Barker, Jay Brannan, Peter Stickles, Alan Mandell
Duración: 101 minutos
Distribución en México: Artecinema
Clasificación: @ Insoportable, @@ Regular, @@@ Buena, @@@@ Obra Maestra




Trailer sin censura, Shortbus








Entrevista, John Cameron Mitchell








Correspondencia con esta erótica columna:

codigocine@yahoo.com















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